Default, Default técnico, pero como te lo adelantamos en el día de ayer, no hubo ni habrá Default en Argentina, por las siguientes razones:

El titular de la Asociación de Bancos de la Argentina (ADEBA), Jorge Brito, llevó al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, una propuesta por la cual las entidades de capital nacional aportarán una garantía por u$s250 millones para facilitar el cumplimento de la sentencia en favor de los fondos que no aceptaron la reestructuración de deuda.

Los u$s250 millones serán aportados por «todas» las entidades financieras que constituyen la Asociación. Esta alternativa tuvo una aprobación «de palabra» de los holdouts y motivó el inmediato viaje desde Caracas a Nueva York del ministro de Economía, Axel Kicillof.

A cambio del depósito de los bancos argentinos, los holdouts estarían dispuestos a solicitar al juez Thomas Griesa la reposición del «stay», es decir, una medida cautelar para que la Argentina pueda cumplir con el pago de intereses de los bonos Discount en dólares bajo legislación norteamericana por u$s539 millones, bloqueado desde el 30 de junio por disposición judicial, y cuyo período de gracia concluye este 30 de julio. De no girarse los fondos en las próximas horas, la Argentina entraría en un nuevo default.

El «stay» propuesto tendrá vigencia hasta el 1° de enero y permitirá a la Argentina continuar con los pagos de vencimientos de capital e intereses de la deuda reestructurada hasta el 31 de diciembre de este año, fecha en la que vence la cláusula RUFO (Rights Upon Future Offers o «derechos sobre futuras ofertas») incorporada en el prospecto de emisión de los títulos de los canjes de 2005 y 2010.