Stefan Larsson, hasta ahora presidente de Old Navy, una de las principales firmas del grupo Gap, pasará a ocupar en noviembre ahora el sillón de consejero delegado de Ralph Lauren, después de que el diseñador del mismo nombre haya anunciado su renuncia este miércoles.

Las acciones del mayor grupo textil de Estados Unidos sufren un duro correctivo en Wall Street tras el fichaje de Larsson por Ralph Lauren. Los títulos del gigante de la moda caen más del 6% y llegan a tocar mínimos de un año en los 27,63 dólares.

Varias firmas de análisis han valorado negativamente el impacto que tendrá la marcha de Larsson de Gap. Es el caso de los expertos de UBS han rebajado su consejo sobre el valor hasta vender desde neutral y han ajustado su precio objetivo hasta los 25 dólares, desde los 40.

Al igual que los del banco japonés Mizuho, que ahora recomiendan infraponderar desde neutral, tras rebajar su precio objetivo hasta los 26 dólares.

«Es un mal augurio. Es la mayor pérdida dentro del grupo de expertos de la compañía mientras que Gap y Banana Republic siguen luichando por mejorar sus diseños y los procesos en la cadena de suministro para recuperar el equilibrio», apuntan desde Mizuho.

En cambio, el relevo en su cúpula de Ralph Lauren sí que se transforma en un impulso para Ralph Lauren en la principal Bolsa del mundo. Las acciones de la firma de moda neoyorquina se disparan ya más del 13%, hasta superar los 117 dólares.

Larsson llevaba al frente de Old Navy desde 2012. Al frente de la marca, el ejecutivo logró que la compañía registrase tres años consecutivos de crecimiento.

Gap ha nombrado a Jill Stanton, vicepresidente global de producto de Old Navy, presidente interino de la firma textil mientras busca un candidato para reemplazar a Larsson.