Así se refirió el ministro de Justicia, Germán Garavano, en referencia a las declaraciones del conductor televisivo que ayer había pedido que se dicten leyes para que «los asesinos» estén «de por vida en la cárcel».

El ministro de Justicia, Germán Garavano,  afirmó hoy que «las leyes tienen que ser justas, no duras», al contestar el reclamo del conductor de televisión Marcelo Tinelli, quien había pedido ayer leyes para que «los asesinos» estén «de por vida en la cárcel».

Garavano dijo que ve esa situación «con mucha tristeza y preocupación», porque «es un camino que no conduce a ningún lado». «Lo entiendo, la realidad lleva a la gente a tomar estas decisiones, que no es el camino. Necesitamos un Estado, un sistema judicial que dé respuestas, no que la gente haciendo este tipo de reacciones», planteó.

Ayer, Tinelli expresó en su cuenta de Twitter: «Vergonzoso!!! Que impotencia!! Los argentinos queremos SEGURIDAD!!! Y leyes duras para que estén de por vida en la cárcel los asesinos!». Sus declaraciones fueron tras conocer el caso de la almacenera Mabel Da Rocha, quien fue asesinada a puñaladas aunque no se resistió por delincuentes que le robaron más de 25 mil pesos de su local de Mariano Acosta, en el partido bonaerense de Merlo, oeste del Conurbano bonaerense.

«Es comprensible, no lo comparto», contestó Garavano, y añadió: «las leyes tienen que ser justas, no duras, y lo que necesitamos es la respuesta estatal, que estuvo ausente».

«Muchas veces los jueces han pensado que ayudando al victimario con salidas rápidas estaban haciendo un bien, y en realidad estaban haciendo un mal, tanto al victimario que cometió el delito como a la sociedad», expresó. Para el ministro, «muchas de esas decisiones, como también muchas veces inacción o corrupción en las fuerzas de seguridad», o considerar como «hasta hace poco que la inseguridad era una sensación», llevó «a la situación que estamos viviendo, una situación muy preocupante».

«Desde el Gobierno estamos impulsando medidas, proyectos de ley y acciones que tienen que ver más con un cambio cultural, tanto a nivel de las fuerzas de seguridad como del poder judicial. Lo que sería importante es que los propios actores del sistema de justicia hagan un compromiso en términos de trabajar y atender a las víctimas, que son centrales, no olvidarse de ellas, para empezar a reconstruir un rol del Estado», expresó.

En ese sentido, el ministro reiteró que «la gente no tiene que reaccionar, tiene que llamar a las fuerzas de seguridad, insistir a la Justicia, el camino es más ése que tomar reacción por mano propia», concluyó.