El luxemburgués derrotó al británico Daniel Evans por 7-6(5) y 6-2 en el ATP 250 sobre superficie dura en Australia. Dejó en el camino a varios de los favoritos y conquistó el primer título de su carrera a los 33 años.

A la espera del primer Grand Slam de la temporada en tierras oceánicas, algunos de los tenistas tomaron como calentamiento otros torneos donde por ejemplo un jugador de amplia trayectoria aprovechó la ausencia de los favoritos para alzarse campeón.

En el primer set Gilles Müller, 28° del ranking y sexto preclasificado, tuvo un duelo muy parejo ante Daniel Evans (51°) sin ambos poderse quebrar el servicio e incluso desperdiciando dos set point el luxemburgués, por lo que fueron al tie-break y allí el británico estuvo 4-2 arriba con su saque pero su rival reaccionó y se impuso ajustadamente 7-5.

La inyección anímica creció en el gigante de 1.93 que no paró de hacer daño con sus aces (12 en la final y 81 en el certamen) robándole el saque en el tercer juego para dominar el duelo y ganar 6-2 tras una hora y 28 minutos de partido.

Así Müller de 33 años finalmente quebró el maleficio y conquistó el primer título de su carrera ante Evans (primera final) luego de cinco finales perdidas (Washington 2004, Los Ángeles 2005, Atlanta 2012 y Newport, s-Hertogenbosch 2016) en el torneo de Sídney que repartió 495. 630 dólares en premios.