El Lobo necesitaba una victoria para dejar atrás la derrota en el clásico ante Estudiantes y desaprovechó una gran oportunidad ante su visita al Ducó ante un “alternativo” que puso Apuzzo pensando en el duelo de Copa Libertadores. Fue 1 a 1, con goles de Medina para los de Troglio (cada vez más complicado en seguir en su cargo) y el debutante Campana para los de Parque Patricios.

Gimnasia parece que no puede. Mejor dicho, no se deja. El Lobo hace meritos para ponerse arriba en el marcador, y cuando lo logra, se pone tímido, toma otra actitud y se termina empatando solo. Esta vez, fue el arquero Nicolás Navarro (que había arrancado de titular ante la floja actuación de Bonín en el clásico de la semana pasada) el que cometió un grosero error en la contención de un débil cabezazo y le regalo la igualdad al debutante Lucas Campana.

Gimnasia arrancó para hacerse un festín en el Ducó. Generó las mejores chances ante el “muletto” que metió Apuzzo, que preservó los titulares para el choque del martes ante Universitario de Sucre (Bolivia) por la Copa Libertadores, hasta que se puso en ventaja gracias al tanto de Antonio Medina, capitalizando un busca pie de Lucas Litch.

En la segunda mitad, fue Huracán quien buscó y encontró el gol rápido con un cabezazo de Campana, que con la ayuda del arquero Navarro, se metió dulcemente por la red. Ahí volvió a reaccionar la visita, que fue con todo en busca de los tres puntos y casi lo termina perdiendo en una de las tantas contras que ensayó el local.

El empate final dejó más conforme a Huracán, que con los “pibes” (solo Federico Mancinelli se contabilizó en los once como uno de los habituales titulares), sumó un punto importante y llegó a las 4 unidades en el torneo local. Distinto es el panorama para Gimnasia: los resultados no acompañan la expectativa que había generado el equipo y el entrenador Pedro Troglio parece estar más cerca de dejar el cargo que de retenerlo.