El presidente Mauricio Macri impulsó un debate sobre el nuevo Código Penal juvenil, para llevar tranquilidad y cuidar a sus familias, y también mencionó el tema de la inmigración, señalando que años de negligencia convirtieron a la Argentina en un país atractivo para el crimen organizarlo.

El presidente Mauricio Macri impulsó un debate sobre el nuevo Código Penal juvenil,  para llevar tranquilidad y cuidar a sus familias, y también mencionó el tema de la inmigración, señalando que años de  negligencia convirtieron a la Argentina en un país atractivo para el crimen organizarlo.

«Hemos ido sufriendo un avance sistemático del delito y de la violencia. Tenemos primero que reconocer lo que nos pasa; negarse a discutir las soluciones sería un enorme error», dijo el jefe de Estado en su primera conferencia de prensa de este año, preguntado sobre la edad de imputabilidad y la política inmigratoria desde el punto de vista de la seguridad.

En este marco, recordó que hace pocos días “menores mataron a palos a un abuelo” -en referencia al caso sucedido en la localidad bonaerense de Villa Ballester- y también “lo que pasó con Brian” Aguinaco, el chico de 14 años que falleció baleado durante un robo, crimen por el que fue detenido otro adolescente de 15 años, luego sobreseído por inimputable y enviado a Perú en custodia de sus abuelos.

Sobre este desenlace respecto de uno de los sospechosos de este último asesinato, el Presidente dijo que fue «seguramente la solución posible, pero dejó con un sabor amargo a todos», y agregó que «esto nos obliga a encontrar otras soluciones, otras herramientas», entre las que mencionó los códigos penales juveniles como los que rigen en otros países.

«Nos merecemos ese debate y espero que sea constructivo, lo mismo que con la inmigración», subrayó Macri en la conferencia de prensa que brindó pasado el mediodía en la Casa Rosada y recordó que es hijo de inmigrantes.

En el mismo orden, el Presidente sostuvo que la Argentina «necesita seguir recibiendo inmigrantes, pero también, por falta de acción, no podemos permitir que el crimen siga eligiendo a la Argentina como un lugar para delinquir».

Macri argumentó que, en materia inmigratoria, se debe «actuar preventivamente» y añadió que quien posea antecedentes penales “acá no es bienvenido”.

En cuanto a los presos extranjeros en la Argentina que una vez cumplida la mitad de su condena pueden ser enviados a sus países de origen, el presidente expresó: «No podemos tardar ocho años, es una locura» y dijo que ese trámite debería completarse en «semanas». ( Télam)