“Alejandro Granados me ofreció 500 mil pesos para que no hable más del asesinato de mi hijo”, denunció ayer por televisión, Marcelo Novillo, padre del adolescente ultimado en las afueras de un boliche.

El 16 de junio de 2014, Adrián Novillo de 16 años, recibió una salvaje golpiza de una patota a la salida del boliche Space, en Quilmes Oeste. Estuvo internado en grave estado, fue intervenido quirúrgicamente tres veces y murió 14 días después en un hospital de la mencionada localidad. Desde entonces Marcelo Novillo, su padre, reclama justicia aunque a más de un año del feroz episodio, no hubo esclarecimiento del crimen. Lejos de abandonar su lucha, el hombre llegó a los medios de comunicación y acusó al ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, de ofrecerle 500 mil pesos para que saliera de la escena pública.

“Alejandro Granados me ofreció 500 mil pesos para que no hable más del asesinato de mi hijo”, reveló Marcelo Novillo en el programa “Intratables”, conducido por Santiago del Moro, ante la absorta mirada de los periodistas e invitados. Dejó en claro que sufrió diversas amenazas en su casa y que tuvo que trasladar a su familia hacia otra vivienda, por los incesantes mensajes intimidatorios.

Sin embargo, no fue la única acusación que efectuó al aire, tambiénrepartió munición pesada contra el actual jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, a quien acusó de encubrir a los supuestos asesinos de Adrián, según él ligados a una facción de la barra de Quilmes: “Aníbal Fernández respalda a la barra de Quilmes, que son los asesinosde mi hijo. Dos de ellos ya están libres y pueden seguir matando”.

Desesperado y desbordado por esta situación, Marcelo Novillo, había protagonizado el año pasado una protesta en la puerta de la Casa Rosada: en octubre se subió a la reja sobre la calle Balcarce con una bandera que exponía “Justicia por Adrián”. Allí, permaneció un largo tiempoexclamando “que no quede impune, carajo” y protestando por “las cosas que hay que llegar a hacer en este país para que se investigue algo”.

La atormentada lucha de Novillo lo llevó a increpar en marzo de este año al jefe de Gabinete, Anibal Fernández, durante una charla con la prensa previo  ingreso a la Casa de Gobierno. Allí, el padre del joven asesinado sorprendió al funcionario a quien le recriminó cara a cara por la falta de avances en la investigación por la muerte de su hijo.

“Usted que puede, dígale a la Presidenta que yo también tomo Rivotril porque espero todos los días a mi hijito y nunca llega. Es el momento más sangriento de la democracia”, lamentó Novillo aquel día.

Cristina había dicho el miércoles 25 de marzo por cadena nacional que “la abuela de un ministro”, al que no quiso identificar, “toma Rivotril” para calmarse por las malas noticias que, a su entender, constantemente pasan los medios de comunicación.​

“Jamás me voy a callar. Mataron a mi hijo y tengo el deber moral como padre de que esto no quede impune. A mi hijo yo lo crie con el dicho: ‘la única lucha que se pierde es la que se abandona’. Tengo el corazón partido y desgarrado pero también estoy entero para seguir luchando, para que estos mafiosos no nos venzan”, concluyó Novillo.