La organización ambientalista cuestionó la medida tras argumentar que el remolque «dificulta las tareas de limpieza» de la gran cantidad de desechos volcados al mar como producto del accidente.

La organización ecologista Greenpeace rechazó las medidas tomadas por autoridades españolas para remolcar la embarcación rusa Oleg Naydenov, hundida ayer por la noche con 1.409 toneladas de fuel, 30 de gasoil y 65 de lubricante, a 15 millas de las costas de Gran Canarias.

En declaraciones a Sputnik Nóvosti, Julio Barea, portavoz de Greenpeace, recalcó que la decisión «complica las operaciones» para recuperar el fuel, que está a 2.400 metros de profundidad y hace «mucho más costosos» los trabajos de limpieza. Y añadió:  «Lo más lógico es llevar el barco a un sitio resguardado, por si hay contaminación que ésta no se vaya a todas partes». «En un sitio más protegido y más cercano, las operaciones de apagar el incendio hubieran sido más sencillas que en alta mar», cuestionó.

Tiempo atrás,  Greenpeace había denunciado ante la Unión Europea a la embarcación rusa Oleg Naydenov, accidentada anoche, por realizar tareas de pesca ilegal.