Muchos atributos se le dan a las canciones. En repetidas ocasiones se las acusó de contener mensajes subliminales,  mensajes satánicos y demás. Lo cierto es que algunas  canciones reflejan un amplio mundo de sensaciones, y está en el oyente interpretarlas  a su manera.

Helter Skelter es un tema de The Beatles y forma parte del White Album editado en 1968. Fue compuesta por Paul McCartney y se refería a un “tobogán en espiral” que se encuentra en los parques británicos. Los críticos e historiadores de música definen esta canción como precursora del heavy metal actual.

Sin embargo, en su momento Helter Skelter fue mal interpretada por Charles Manson (fundador de un grupo llamado “La familia”), ya que este declaró que fue su  motivación para planear el asesinato de Sharon Tate (esposa de Roman Polansky) y de sus invitados en su residencia de Beverly Hills.

La traducción más adecuada de Helter Skelter sería “descontrol” o “desorden”, siempre relacionándola con la diversión. Pero Manson le dio un significado menos divertido aludiendo una guerra entre negros y blancos.

El 8 de agosto de 1969, en medio de una fiesta, Sharon Tate y sus invitados fueron asesinados por seguidores de Charles Manson. En el informe forense se constata que Tate «recibió dieciséis puñaladas, de las cuales cinco hubiesen sido mortales por sí solas». Recordemos que Sharon estaba embarazada de 8 meses.

Manson, que se autodefinía como Satán, declaró que John Lennon le decía en la canción: «Charlie,levántate; ¡degüella a esos cerdos que se lo pasan bomba en sus mansiones de Hollywood! Los tiempos han llegado. ¡Tú eres el Hijo del Hombre y el Ángel Exterminador…!”». En las paredes de la mansión de Polansky estaban escritas con sangre humana las palabras “cerdos” y “Helter Skelter”.

Nada tiene que ver esa masacre con la canción de The Beatles. Los críticos relacionaron esos macabros sucesos a la canción y de esa manera la tildaron de “canción maldita”. Lennon declaró luego de todos esos hechos que no sabía qué relación tenía una canción con acuchillar un montón de gente, qué para él solo era un montón de ruido.

En definitiva, la música es un estado, y se interpreta según la personalidad o momento. La música toma vida después de ser escuchada, y la vida que cobra es relativa a la vida del oyente.

Julia Galliano

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