La Hepatitis C es la principal  causa de trasplante de hígado en nuestro país, pero detectada a tiempo tiene tratamiento y cura. «Sólo tenemos que pedirle al médico que incluya el test de la Hepatitis C en un análisis de sangre de rutina», aconsejan los especialistas.

Se calcula que en Argentina solamente existen entre 300 y 400 mil personas infectadas con Hepatitis C, una enfermedad silenciosa que avanza y afecta entre el 1 y el 2 por ciento de la población, y que más de la mitad no lo sabe.

La Hepatitis C daña progresivamente al hígado hasta provocar cirrosis y cáncer de hígado y es la principal causa de trasplante de hígado en nuestro país, sin embargo, detectada y tratada a tiempo, se puede curar. A diferencia de la hepatitis A o B, no tiene vacunas, por lo que los especialistas hacen foco en la concientización, la prevención y en su detección.

«Es una enfermedad sin síntomas y el paciente puede convivir con ella durante años sin saberlo. El desafío actual es detectar la Hepatitis C en aquellos pacientes aún no diagnosticados. Por eso, se recomienda «testearse al menos una vez en la vida», recomiendan.

«Sólo tenemos que pedirle al médico que incluya el test de la Hepatitis C en un análisis de sangre de rutina. Hoy podemos ofrecer a los pacientes diagnosticados la posibilidad de curarse con las nuevas drogas disponibles en nuestro país que son de alta eficacia y se toleran muy bien», destacaron los expertos.