Ana María Shua nació en Buenos Aires en 1951. Desde sus primeros poemas, reunidos en El sol y yo, ha publicado más de cuarenta libros. En 1980 ganó con su novela Soy Paciente el premio de la editorial Losada.

Son también novelas Los amores de Laurita y La muerte como efecto secundario. Cuatro de sus libros abordan el microrrelato: La sueñera, Casa de Geishas, Botánica del caos y Temporada de fantasmas. También ha escrito libros de cuentos: Los días de pesca, Viajando se conoce gente y Como una buena madre.

Recibió varios premios nacionales e internacionales por su producción infantil-juvenil. Sus cuentos figuran en antologías editadas en diversos países del mundo. Algunas de sus novelas han sido publicadas en Brasil, España, Italia, Alemania y los Estados Unidos.

En 1993, la autora recibió la prestigiosa Beca Guggenheim para trabajar en la escritura de El libro de los recuerdos, obra actualmente considerada pionera en la delicada amalgama entre realidad y ficción. Su último libro es Que tengas una vida interesante, una recopilación de sus mejores cuentos.

“¿Era Natalia objetivamente tan hermosa como su madre suponía? ¿Cómo era, en realidad, su hija?, se preguntaba Esmé” Guido y Esmé son un matrimonio joven y tal vez idealista cuando una dictadura atroz se instala en la Argentina y empieza a diezmar a otros tan jóvenes como ellos. Aunque no son militantes, con la muerte de la hermana de Esmé como detonante, deciden partir al exilio.

Los espera un París que para ellos está lejos de ser una fiesta: como tantos otros latinoamericanos, ahora son sudacas. A fuerza de pequeños negocios, siempre en el límite de la legalidad, consiguen sobrevivir. Unos años después, la pareja regresa al país y comienza la búsqueda de un embarazo que no resulta fácil. Cuando finalmente logra concebir y parir a Natalia, Esmé siente que no hay en el mundo otra más bella, más inteligente, más maravillosa. Pero pronto aparecen algunas señales en el carácter de su hija que resultan confusas al principio, para volverse luego aterradoras.

Ana María Shua alterna la historia inquietante de una madre y su hija con el diario de construcción de esa historia. En ambos, realidad y ficción resultan dos caras de la misma prodigiosa moneda. Hija es, sin lugar a dudas, una de las mejores novelas de una de las mejores escritoras argentinas contemporáneas.