Es una delirante comedia, nos brinda los avatares de un preso que en poco tiempo obtendrá su libertad, luego de estar recluido y aislado más de 35 años. Asídeberá enfrentara al mundo con sus nuevos cambios sociales y tecnológicos. Es asistido por una peculiar psiquiatra que además de medicarlo constantemente también le informa una variación en su rutina; compartir su celda con otro preso por problemas de espacio en la cárcel. Esto ocasionara un choque cultural con su nuevo compañero con una respuesta inesperada en su conducta.

El trió de actores parejos e impecables en sus personajes son dirigidos cuidadosamente y de manera lozana por Ezequiel Sagasti, quien también es el autor de esta obra alocada con giros inesperados en su ritmo y relato. Jorge Priano en su papel de preso transita el drama y la desesperación correctamente, Juan Guilera en su papel del “Chori” no solo brinda los momentos más divertidos con un personaje inolvidable sino también ingenuidad y ternura más María Rojí, quien casi al límite de lo perverso ejecuta disparatadamente el oficio de autoritaria psiquiatra. La iluminación de Hugo Duarte colabora con eficiencia el complemento exacto a la escenografía de Lucrecia Marchese, que sencilla pero concreta nos sitúa perfectamente en el ámbito de la trama.

Una pieza con personajes totalmente alocados pero que nos muestra y enfrenta a los últimos cambios que tal vez no nos sentamos a reflexionar o visualizar, muy bien expresados a través de la significativa mirada del autor.

Cristian A. Domínguez

Autoría y dirección: Ezequiel Sagasti

Actúan:Juan Guilera, Jorge Priano, María Rojí

Vestuario:Rosario Fernández Spinetta

Escenografía:Lucrecia Marchese

Iluminación: Hugo Duarte

Maquillaje:Malvi Makeup

Operación técnica:Leandro Álvarez

Efectos especiales:Marissa Toledo

Prensa:Alejandra Benevento

Producción ejecutiva:Maximiliano Tamborini

TEATRO PORTEÑO

Corrientes 1630
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina