El “globo” se encuentra trabajando con la dirección técnica de Gustavo Alfaro. Entre tantas bajas, y con un promedio que lo acecha de cara al próximo torneo, se empieza a reforzar para dar pelea.

Huracán aspira a, prácticamente, empezar de cero. El conjunto de Parque Patricios terminó con la soga más ajustada al cuello, de lo que se podía presumir en un momento. Una vez mas, “los quemeros” tendrán que afrontar un nuevo certamen, viéndoselas con la necesidad imperiosa de sumar muchos puntos, para escapar a la peligrosa tabla del descenso.

Antes de su salida, Juan Manuel Aconzabal remarcaba la prioridad de conseguir refuerzos, ante esta situación ya mencionada, y además, la partida de varios jugadores del plantel. El “vasco”, finalmente tuvo que dejar su cargo, y Gustavo Alfaro fue el elegido para tomar las riendas de un equipo que no la tendrá nada fácil en un futuro, bastante cercano. Una vez confirmado su arribo, fue testigo presencial de un revés enorme recibido por sus próximos dirigidos. La goleada 5 a 1, en casa, a manos de Libertad de Paraguay, por la copa Sudamericana. Este encuentro, terminó de sentenciar a algunos apellidos que hoy ya no son parte del plantel que entrena en “La quemita”. Matías Fritzler pasó a Colon de Santa Fe. El mismo podría ser el destino del arquero Marcos Díaz, quien incluso antes de aquel fatídico cotejo, ya había mostrado su deseo de salir del “globo”.

Hugo Nervo fue uno de los más marcados por el hincha y también emigró.

Pero parece que algunas buenas podría estar por desembarcar (por fin) en los al rededores del Tomás A. Ducó.

En el entrenamiento de esta mañana se vio a Coniglio, delantero de último paso por Olimpo, donde marcó 10 tantos en el último certamen, ayudando a los de Bahía Blanca a conservar su lugar en la elite del fútbol argento.

Pablo Álvarez rescindirá su contrato que lo une a Racing, y está próximo a llegar para reforzar la defensa, al igual que Carlos Matheu, quien va a dejar de ser parte del plantel de Banfield. Otro que está al caer es Rosales, mientras que, claro, todas las miradas están pendientes de lo que ocurra con “Wanchope” Abila. El delantero ya no parte del Cruzeiro, y su arribo a Boca parece ser solo cuestión de tiempo. Primero, hay que resolver una cuestión: El millón y medio de dólares que el club de “la ribera” debería abonarle, tras acordar que se haría cargo de ese momento que el equipo Brasileño nunca saldó con el comandado por Alejandro Nadur. Una vez que se resuelva eso, la idea de Boca sería no contar con el Cordobés, sino hasta el próximo campeonato.
Con varias cartas por pasar a sus manos, y la posibilidad latente de contar, nuevamente con su ex goleador, hacen sonreír al pueblo “quemero”, una vez, en mucho tiempo.