Tras la apertura a las importaciones que emprendió el Gobierno Nacional  para las computadoras, ya hay tres plantas productivas que cerraron sus puertas. Casi 3000 desempleados. 

La medida propulsada por el Gobierno de abrir las importaciones en las computadoras ya se hizo notar.  La empresa Banghó fue la primera en recibir el golpe producido por  la quita de aranceles que causaron fuertes consecuencias en el sector.

La medida trajo aparejada además notables pérdidas de puestos de empleo en diferentes puntos del país y varias empresas como  Novatech y Positivo BGH enfrentan situaciones similares con pérdidas considerables.

Por su parte, Carlos Suaya, presidente de PC Arts Argentina, dueña de Banghó, sostuvo que “no existe ningún producto que pueda competir con China, que tiene una moneda devaluada, subsidia la importación de componentes y productos, con un reintegro del 14%. China se está quedando con el mercado mundial».

Y añadió: «El sector propuso un proyecto al Gobierno para bajar costos, nos escuchó pero sigue igual, no hay diálogo. Podemos bajar costos entre las partes, podemos fabricar un buen producto a un precio internacional. No se entiende la medida. Con una pobreza de 32% no puede no reconocer que una planta genera cientos de puestos de trabajo”, concluyó Suaya.