En una muestra más de que los intereses económicos son la prioridad para el ente organizador del fútbol sudamericano, la Confederación aplicó una multa laxa al Xeneize de 200.000 dólares y la eliminación actual del certamen, clasificando directamente a los de Núñez a la próxima ronda. Sin embargo, la Bombonera no será suspendida y los de la Ribera podrá competir en el próximo año si consiguen el pasaje mediante el torneo local. Otro capitulo más de un bochorno histórico.

Nuevamente la violencia y la barbarie volvieron a ganarle al fútbol y la razón. Es que el Tribunal de Disciplina de la Conmebol, que tenía que expedirse sobre el escandaloso Superclásico copero que terminó suspendido por la intoxicación química que produjeron  los hinchas de Boca a los jugadores de River cuando ingresaban a disputar el segundo tiempo del encuentro de vuelta en la Bombonera correspondiente a los Octavos de Final de la Libertadores, literalmente se lavó las manos.

La Conmebol le dio por perdida la serie a Boca ante River (jugará el próximo jueves ante Cruzeiro la ida por los Cuartos de Final), lo multó con 200.00 dólares, le prohibió el acceso con público por cuatro partidos y otros cuatro sin público visitante. Demasiado laxo para los de la Ribera, puesto que se esperaba una “sanción ejemplificadora” por parte del órgano rector.

Daniel Angelici se trasladó hasta Paraguay, acompañado por el secretario César Martucci, para hacer el descargo de Boca en la sede de la Conmebol, y parece que la presión ejercida dio resultado. No consiguió que se disputaran los 45 minutos restantes del Superclásico copero, pero si una sanción que tendría que haber sido mucho más certera y que citará precedente.

Se salvó Boca. ¿Y la justicia y lealtad donde quedaron para la Conmebol?