Según confirmaron a Telam voceros de estos espacios, los gremios de servicios (los denominados «gordos») y los llamados «independientes» buscaban marcar «presencia» en la Plaza, pero «sin forzar la convocatoria hasta el extremo», en clara evidencia de la interna que se vive en la CGT.

En septiembre, tras la marcha, se reunirá un Comité Central Confederal que determinará los pasos a seguir en el caso de que no existiera una convocatoria al diálogo por parte del Gobierno, pero «sin que eso implique que exista la determinación de un paro», según explicó el lunes el estatal Andrés Rodríguez.