Los fiscales Paula Asaro y Carlos Gonella – titulares de la Fiscalía de Instrucción N°49 y de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), respectivamente- imputaron a Roberto Giordano por el delito de «quiebra fraudulenta», por el que se prevén penas de hasta seis años de prisión. En la causa, se busca determinar si el peluquero sustrajo al menos 17 inmuebles, a través de sociedades fantasma y testaferros, para evitar el pago de deudas a sus acreedores.

También, deberán comparecer frente al juez Gustavo Miguel Pierretti, a cargo del Juzgado de Instrucción N°33, más de diez personas, entre quienes se encuentran familiares cercanos y otras personas del entorno íntimo del peluquero.

La citación se enmarca en la causa en la que se investigan el presunto ocultamiento de activos por parte de Giordano a los acreedores de su quiebra. En concreto, se le imputa haber sustraído bienes de su patrimonio para evadir el pago de las deudas -principalmente, laborales- verificadas en su quiebra.