La organización de defensa de los Derechos Humanos Human Rights Watch (HRW) exigió a la policía indonesia que ponga fin a las pruebas de virginidad a las que son sometidas las candidatas a agentes, una práctica que consideran «discriminatoria». Esto se debe a que las mujeres que aspiran a ser policías en el mayor país musulmán del mundo deben ser solteras y vírgenes.

Las pruebas de virginidad se siguen practicando en Indonesia, a pesar de que los mandos policiales lo niegan, asegura HRW, que entrevistó a varias mujeres para su investigación. Algunas contaron haber sufrido este tipo de pruebas este año, evocando recuerdos dolorosos y humillantes. Los agentes las obligaron a desnudarse ante médicas que las sometieron al «test de los dos dedos», una práctica arcaica y muy criticada, añade la ONG.

Los testimonios revelan experiencias similares. «No quiero recordar esas malas experiencias. Fue humillante», asegura una mujer de 19 años que fue sometida a esta prueba en Pekanbaru, en la isla occidental de Sumatra. «¿Por qué tiene una que desnudarse ante desconocidos? No es necesario. Esto tiene que acabar».

Un portavoz de la policía, Ronny Sompie, indicó que se practica un «examen de salud completo» a todos los candidatos para asegurarse de que no son portadores de enfermedades de transmisión sexual. Por otra parte, las mujeres solo representan el 3% de los 400.000 policías indonesios, por lo que este tipo de revisiones logran que menos mujeres quieran ingresar a las fuerzas.

Estas pruebas infringen las propias directivas de la policía en materia de reclutamiento, sin hablar de los derechos a la igualdad, a la vida privada y a no ser discriminados, señala HRW.  La sociedad es profundamente conservadora en algunas regiones del país, donde la virginidad femenina sigue siendo un valor primordial.