En noviembre hubo un respiro en los precios: el IPC marcó un 1,4%, el menor incremento desde agosto de este año, tras las avanzadas de 1,9% de septiembre y 1,5% de octubre. Con la suba de noviembre, en lo que va del 2017 acumula un aumento de 21%, cuatro puntos porcentuales por arriba de la cota máxima del 17% impuesta por el Banco Central.

Todos los rubros que componen el Indice de Precios al Consumidor elaborado por el Indec registraron subas. El que más aumentó en noviembre fue el transporte, que a nivel país se potenció con un incremento de 3%. Le siguieron en orden decreciente las alzas en «restaurantes y hoteles», con un 1,8%; y luego «prendas de vestir y calzado» y también «salud», con un aumento de 1,2%.

A nivel país, la inflación fue más pronunciada en la región pampeana y en cuyo, en ambas áreas con un 1,6%. Luego vinieron la patagonia y el noreste, con un 1,5%; el noroeste, 1,3%; y el Gran Buenos Aires, con 1,2%.

En la variación acumulada a noviembre, las subas más fuertes se dieron en cuyo y el noreste, con un incremento en 11 meses de 21,5%; pampeana le siguió de cerca, con 21,2%; Gran Buenos Aires, con 20,9%; patagonia, con 20,4%; y el noreste con 19,7%.

La inflación núcleo se mantuvo en niveles mínimos, en 1,3% al igual que el mes pasado. Acumuló desde enero 19,1%. Los precios de los productos estacionales (1,7% en un mes) y los precios regulados (1,5%) superaron el crecimiento de la inflación núcleo, y, en los primeros 11 meses llegan a 21,1% y 27,1%, para el caso de los regulados.

«Con estos datos, la inflación interanual de noviembre logra mantener la tendencia bajista y se ubica en 22,4%. En tanto, la inflación núcleo logró llegar al mínimo de 21,5% interanual», sostuvo ACM en un informe. Agrega que «el dato estuvo en línea con lo esperado por el mercado (REM). En este sentido el proceso de desinflación consolida su marcha aunque las expectativas para el 2018 continúan muy por encima de las metas del BCRA», reconocen desde esta consultora.

Sin embargo, la calma de noviembre en los precios se vería frenada en diciembre: los analistas esperan que sólo con los incrementos de tarifas, combustible, prepagas y salarios de empleadas de casas particulares el piso de inflación sea de 2,1%.

Un dato no menor es que en los meses posteriores los incrementos de tarifas provocarán lo que se conoce como «efecto de segunda ronda». Esto es, el impacto dado que forman parte de los costos no salariales de empresas productoras de bienes y servicios.

Según el REM que elabora el Banco Central en base a encuestas a consultoras, los analistas esperan que la inflación en diciembre sea de 2,1%, de acuerdo al promedio de las respuestas. Este número es 0,5 punto porcentual mayor que lo que esperaban los estudios privados un mes atrás. Y, para todo el 2017, que cierre en 23,5%, también por arriba del 22,9% que vaticinaban en octubre.