Décadas de investigación están arrojando avances efectivos en el tratamiento contra el cáncer. Y son tan importantes que ahora, en el mayor congreso de oncólogos del planeta -el de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en ingles)- que terminó ayer en Chicago, Estados Unidos, ya se habla de la posibilidad de sustituir la quimioterapia por fármacos que fomenten las defensas del propio cuerpo para combatir a los tumores.

Se trata de la inmunoterapia o inmuno-oncología, una nueva estrategia que, en lugar de apuntar al tumor, actúa sobre el sistema inmunológico del organismo. Los expertos auguran que en los próximos diez años el mundo vivirá una revolución en la lucha contra esta enfermedad.

Hasta ahora, la inmunoterapia había demostrado ser efectiva para tratar el melanoma metastásico y algunos tipos de cáncer de pulmón y riñón. La gran novedad es que ahora estas drogas resultaron efectivas en más tumores y en estadíos más tempranos.

Hoy se sabe más que nunca sobre la biología del cáncer, una palabra que engloba a más de 250 enfermedades causadas por diferentes factores genéticos y ambientales. Inclusive se sabe que algunos tipos de cáncer parecen similares, pero son distintos a nivel molecular, lo que requiere enfoques diferenciados de tratamiento.

Por eso los expertos también están hablando de algo que va de la mano de la inmunoterapia: la «medicina personalizada», un tratamiento a la medida del paciente.

Es muy posible que en un futuro próximo los médicos dispongan de tests para predecir qué pacientes responderán a la inmunoterapia y cuáles se beneficiarán más con otros tratamientos.