Luego de mantener un encuentro con el presidente Mauricio Macri, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, anunció que el Gobierno pondrá en marcha el Inventario Nacional de Humedales con el objetivo de proteger y favorecer el uso racional de estas áreas, que son esenciales para preservar el ambiente, el desarrollo humano y la diversidad biológica.

Un equipo interdisciplinario realizará un relevamiento para conocer con exactitud los límites y características de estas zonas que representan el 23 por ciento del territorio nacional. Esta amplia base de datos servirá para la la elaboración de la futura Ley de Humedales que el Jefe de Estado anunció en febrero pasado, y será una herramienta para la aplicación de políticas para mitigar el impacto del cambio climático.

El inventario, que tomará al menos tres años y cuya primera etapa estará lista hacia fines de 2016.

El nuevo instrumento permitirá:

Identificar y describir los humedales teniendo en cuenta las funciones ecológicas que cumplen.

Identificar los beneficios que brindan los humedales a la sociedad.

Identificar el estado y los sitios prioritarios para su conservación.

Establecer una base de referencia para el desarrollo del monitoreo y la evaluación de cambios en las condiciones ecológicas de los humedales.

Promover la creación de una red de expertos sobre humedales.

Difundir el conocimiento sobre los humedales, sus funciones y el valor de éstos para la sociedad.

¿Qué son los humedales?

Los humedales son áreas que permanecen en condiciones de inundación o, por lo menos, con el suelo saturado con agua, y constituyen uno de los entornos más productivos del mundo, que funcionan como fuente de agua y sustento, no solo para innumerables especies de animales y vegetales, sino también para las personas.

Desempeñan funciones biológicas fundamentales para la preservación del ambiente y la mitigación de los efectos del cambio climático. Por un lado, sirven de importantes almacenes de carbono, por lo que su conservación se traduce en una menor cantidad de gases de efecto invernadero liberados en la atmósfera.

Algunas especies vegetales que se encuentran en estos ecosistemas tienen la capacidad de absorber y almacenar metales pesados, como el hierro y el cobre, que contaminan los cursos de aguas.

También son vitales para controlar las inundaciones. Actúan como esponjas que absorben el agua de las lluvias y de las crecientes de los ríos, y así hacen más lento el filtrado del líquido a través del suelo y de la vegetación, reduciendo la velocidad y la cantidad de agua que fluye hacia las tierras más bajas.

Los humedales son también esenciales para la preservación de las reservas de agua dulce. Se estima que el agua subterránea representa el 95 por ciento del agua dulce disponible en el planeta. Los humedales, cuando se encuentran situados sobre sedimentos y rocas permeables, permiten que el agua que retienen se filtre a través del suelo y recargue los acuíferos.

La belleza natural y la diversidad de la vida animal y vegetal de muchos humedales los convierte en atractivos turísticos muy apreciados, que generan ingresos a partir de las actividades recreativas que ofrecen.

Estas zonas abundan en el noreste, por estar ligados a los ríos de la Cuenca del Plata, pero también pueden encontrarse en zonas áridas y semiáridas, como la Puna o la Estepa Patagónica.