Inversores chicos se pasan de plazos fijos a fondos comunes

Inversores chicos se pasan de plazos fijos a fondos comunes

Los inversores chicos dejan atrás los plazos fijos y se pasan a los Fondos Comunes de Inversión (FCI), que tienen a la Letras del Banco Central (Lebac) como su activo protagónico.

La política monetaria que lleva adelante Federico Sturzenegger, manteniendo altas las tasas para sacar liquidez del mercado y restar combustible a la inflación, convirtió a las Lebac en la estrella del mercado. Con un rendimiento de 26,5%, no hay plazo fijo que le haga competencia.

Con una tasa promedio del 18%, estas colocaciones pierden contra la inflación anual de 2017 al menos por cuatro puntos porcentuales, la misma diferencia que saca la Lebac a favor aunque, medida más a mes, la ventaja del instrumento del Central sobre los precios puede llegar a 10 puntos.

El rally de las Lebac empujó también a los fondos comunes de inversión. Según un reporte de la consultora financiera First, la participación de personas físicas que invierten en FCI se duplicó en el último año, pasando de 179.000 cuentas minoristas a 368.000.

Para First este crecimiento fue “explosivo” y detalló que, en el segmento de renta fija, el monto invertido por estos cuotapartistas se multiplicó 4 veces en 8 meses, para ubicarse en $ 89.000 millones, lo que representa 25% del total.

En el segmento de renta variable, los minoristas aportan 37% del monto total, con una inversión promedio de $ 116.000.

Más de 368.000 cuotapartistas invierten $ 100.000 millones; representan 90% del total de los clientes y aportan cerca de 20% del patrimonio total de la industria.

Según Tomás Farías, analista de investigaciones del Grupo First, los plazos fijos fueron perdiendo ponderación sobre el total de las inversiones. En agosto de 2016, representaban el 42% de los depósitos totales y a agosto de este año descendieron a 36%.

Dentro del boom de los FCI están metidas las Lebac que, según el tipo de fondo, representan entre el 80% y el 30% del paquete financiero.

Detrás de este crecimiento, está también la estabilidad del dólar. Farías apunta que la divisa moviéndose por debajo de la inflación impulsa a los consumidores a ahorrar y a buscar alternativas más rentables.

¿Por qué un minorista entraría a un FCI en lugar de comprar Lebac directamente?

Farías menciona tres motivos: primero, las comisiones, que en los FCI arrancan en 0,5% y pueden llegar a 2% , mientras que los brokers o los bancos cobran 1% a los minoristas por operar en Lebac. Pero la segunda razón tiene mayor peso: para el ahorrista que necesita liquidez inmediata, es más fácil salir del FCI sin exponerse a que justo ese día haya caído el rendimiento de las Lebac.

Esto se debe a que los FCI tiene más resto para enfrentar las variables del mercado secundario. La tercera es que con los fondos se puede lograr un rendimiento mayor que las Lebac por tener otras alternativas de inversión dentro del fondo, como los bonos soberanos o provinciales, lo que puede aportar un 1,5% adicional.

En general, para entrar al FCI se requiere un capital mínimo de $ 10.000 y un plazo de permanencia de tres meses.

Para Alejandro Bianchi, gerente de inversiones de Invertir On line, «la política de tasas altas del Central lleva a que haya mucho desarme de plazos fijos y a que los inversores huyan en manada hacia las Lebac».

Otras opciones

Lucas Gardiner, director de Portfolio Personal, señala que “la tasa en pesos debería ir bajando, pero va a depender mucho de cómo se va manejando la inflación. De acá a fin de año no vemos mucho ruido en el dólar”.

Desde Portfolio recomiendan que los inversores más agresivos se vuelquen a colocaciones de renta variable, con acciones de bancos, energía y empresas del sector agrícola, siempre pensando en un horizonte de dos o tres años.

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