Aparecieron durante el fin de semana en la costa de Hokota. Las autoridades desestiman la conexión con un próximo terremoto e intentan tranquilizar a la población.

Alrededor de 150 delfines aparecieron varados durante el fin de semana en las costas de Hokota, a cien kilómetros  de Tokio, Japón. Los intentos de trasladarlos al mar han fracasado debido al gran peso de los animales,  asegura el diario local Mainichi Shimbun.
Se trata de varios ejemplares de delfines de cabeza de melón, una especie de cetáceo parecido a la orca, pero con un peso próximo a los 200 kilos.  Voluntarios y guardacostas intentaron salvar a los pocos que quedaban con vida en la playa vertiendo agua sobre ellos y luego trasladarlos al mar; pero el peso de los animales hicieron fracasar los intentos de salvataje.

Los especialistas ya iniciaron las tareas de autopsia a algunos ejemplares en busca de la explicación de su acercamiento excesivo a la costa, ya que normalmente viven en alta mar. Hasta el momento, las respuestas obtenidas indicarían que podría deberse a ciertas variaciones del campo magnético que causó la desorientación de los animales. Otra versión, indicaría una supuesta infección de parásitos en el oído interno de los delfines o la huida precipitada de otros animales.

El hecho recordó un suceso siumilar ocurrido en marzo de 2011, cuando 54 delfines de cabeza de melón quedaron varados en la playa de Kashima días antes del sísmo que provocó un posterior tsunami en ese paìs. Sin embargo, las autoridades japonesas ya desestimaron que la llegada masiva de estos animales pueda anunciar un terremoto inminente.