Israel y Hamás acordaron a última hora de este jueves un alto el fuego “incondicional y humanitario” que ha entrado en vigor este viernes de 1 de agosto a partir de las ocho de la mañana, según anunciaron en un comunicado conjunto el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

El acuerdo ha sido aceptado tanto por los palestinos como por Israel, que, a la par, enviarán “de inmediato sendas delegaciones a El Cairo para negociar, a invitación de Egipto, un alto el fuego más duradero”, según el comunicado. Continúa: “Las dos partes podrán sacar a relucir todos los temas que les preocupan en esas negociaciones”. Durante las 72 horas, las fuerzas israelíes seguirán desplegadas en la Franja.

Durante la tregua, cuyo objetivo es “proporcionar a los civiles inocentes un alivio muy necesitado de la violencia”, los residentes de Gaza podrán recibir ayuda humanitaria y “enterrar a sus muertos, cuidar a los heridos y reabastecerse de alimentos”, agrega el texto oficial, en el que Kerry y Ban piden que todas las partes se “contengan” hasta el inicio de la tregua y que “cumplan sus compromisos” mientras dure.

“Dependerá de las partes, de todas ellas, aprovechar este momento. No hay garantías”, subrayó Kerry en breves declaraciones desde Nueva Delhi tras anunciar el acuerdo de tregua.