La Bolsa de Nueva York lleva unos cuantos días muy nerviosa, pero hoy decidió superar el doble «stress test» al que está sometido: no solo el que la Reserva Federal de Estados Unidos ha hecho a los bancos del país, sino al que le somete el dólar, el petróleo y los tipos de interés.

Desde que el lunes pasado alcanzó varios récords y el Nasdaq llegó a los 5.000 puntos, Wall Street ha sufrido el síndrome del «más dura será la caída».

Hoy intentó levantarse y dejó al Dow Jones con casi 260 puntos de más, aunque lejos de los 18.000 puntos; y al Nasdaq con una subida de casi 45, sin aspirar a tocar los 5.000 enteros.

La historia de superación del parqué neoyorquino en 2015 vive así un nuevo capítulo en un año que sigue caracterizado por la volatilidad, por un comportamiento casi maniaco-depresivo.

Y hoy el ciclo volvió a pasar por la coletilla de «volvió a superar los niveles de 2014», que es como apelar, por enésima vez, a renovar los ánimos ante un nuevo comienzo.

El «stress test» de la Reserva Federal (Fed) ha tenido como resultado un aprobado casi general, pues solo dos de los 31 bancos (las filiales estadounidenses del Banco Santander (MADRID:SAN) y del Deutsche Bank (XETRA:DBKGn)) no pasaron la prueba y uno (Bank of America (NYSE:BAC)) ha quedado pendiente de presentar más documentación. Y así, el sector financiero se disparó hoy un 1,73 %.

Pero la otra prueba de estrés a la que han sido sometidos los inversores es de evaluación continua, y aunque hoy los inversores estuvieron de sobresaliente, todavía queda mucho por demostrar.

El dólar dio un respiro y el euro se cambiaba hoy a 1,06 dólares la unidad, aunque el petróleo se daba un nuevo batacazo y cayó más de un 2 %. Dos fuentes de preocupación que se neutralizaron entre sí.

Algo así pasó con la subida de tipos de interés que tiene programada la Fed. Va avanzando el año y la fecha presumible (la muy ambigua «mediados de año») se acerca inevitablemente, lo que hace que cada dato macroeconómico se mida como un acelerador o un ralentizador de ese Día R (de «rates», tipos en inglés).

Hoy se supo que las solicitudes de subsidio de desempleo cayeron la semana en 36.000 y quedaron en 289.000, pero las ventas minoristas bajaron en febrero por tercer mes consecutivo.

Los analistas volvían a ver, por este último dato, fisuras en la recuperación económica total que propiciaría el fin de la última medida «paternalista» de la Fed con los mercados.

Y mientras, en los mundos de Disney (NYSE:DIS), no se descongelaban los tipos de interés pero el hielo traía buenas noticias: «Frozen», la película que llenó sus arcas y se convirtió en el filme animado más taquillero de la historia hace ahora un año, tendrá segunda parte.

Razón más que suficiente para que, en un mundo sin hadas ni princesas sino dominado por el gris de un traje y una corbata, la fábrica de sueños no tuviera problemas para liderar las ganancias del Dow Jones.