Luego de la primera canción, el cantante se irritó con los fans y se fue. Más tarde pidió perdón.

Ayer Justin Bieber vivió su día de furia. A través de los medios nos enteramos como abandonó una entrevista en España, en dos ocasiones, estando en vivo, plantó a Rubius, el YouTuber, y anoche, se presentó en Oslo (Noruega) donde dejó el escenario luego de enojarse con los fans.

En los vídeos, que recorren las redes sociales, Bieber trata de limpiar un líquido derramado en el escenario,  “¿Chicos, me están escuchando? Estoy intentando limpiar el suelo”. Al no tener respuesta, el cantante dio por terminado el show con solo interpretar la primera canción.

En su cuenta de Instagram (@justinbieber) se disculpó: «Fue una semana difícil para mí, muchos días sin dormir, mientras tengo que estar ‘listo’, como ellos dicen, para las cámaras, fans, etc. De ninguna manera quise ser grosero, pero decidí terminar el show cuando vi que las personas de la primera fila no escuchaban. Espero que la gente sepa de dónde vengo. No siempre manejo las cosas de la manera correcta, pero soy humano y estoy trabajando en ser mejor respondiendo que reaccionando. Desgraciadamente, hay personas que se vieron afectadas por cómo soy. Lo siento mucho por las personas que estaban hacia atrás del público y por todo aquel al que pude ofender. Siento también haber hecho perder su tiempo a la gente que veía el concierto por la televisión. Me aseguraré de arreglarlo la próxima vez. Con amor, Justin».