El ministro de Economía, Axel Kicillof, solicitó públicamente al juez estadounidense Thomas Griesa que autorice a que los bonistas adheridos al canje los 539 millones de dólares que la Argentina puedan cobrar esos fondos.

En una conferencia de prensa brindada en la sede del Consulado Argentino en Nueva York, el funcionario se quejó porque la Argentina depositó el 26 de junio el dinero en el Banco de Nueva York, y desde esa fecha Griesa no se expide sobre el destino de los fondos. «El dinero está como en el limbo», graficó Kicillof.

El ministro de Economía volvió a rechazar que la Argentina haya ingresado en default por no haber logrado ayer un acuerdo con los fondos buitre, que representan el 1% de la deuda nacional, y que exigen el pago total y de contado de sus acreencias. «Decir que estamos en default es una pavada atómica», subrayó.

«Argentina se encontraría en default si alguno de los eventos contemplados y explicados claramente en los contratos hubiera ocurrido y ninguna de estas cuestiones se cumplen», explicó el ministro durante una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda.

Al respecto, enumeró que estos eventos son cuatro: no pago, incumplimiento de otras obligaciones o incumplimiento cruzado, moratoria y validez, y aseguró que ninguna de estas situaciones ocurrió en el caso con los fondos litigantes, a los que el Gobierno llama «buitres».

El ministro advirtió esta tarde que «existe una especie de campaña encaminada a sembrar incertidumbre, pánico y terror vinculada con la palabra default». Añadió que existen «opiniones mal intencionadas, mal informadas» y que frente a esto el Gobierno tiene la decisión de seguir trabajando porque «tenemos mucho que hacer».

Kicillof participó los días martes y miércoles de las audiencias en Nueva York con el mediador Daniel Pollack, nombrado por el juez Griesa para conducir las negociaciones entre el gobierno argentino y los holdouts. Griesa convocó a una nueva audiencia para mañana a las 11 de Nueva York (12 de la Argentina) en el caso entre Argentina y los fondos especulativos, la primera tras la declaración del cese de pagos selectivo.

Griesa convocó a las partes después de que tanto el mediador, Daniel Pollack, como Argentina, a través del ministro Kicillof, mostraran voluntad de seguir negociando a pesar de haber agotado el tiempo para evitar el «default».

Asimismo, Griesa tiene pendiente responder a distintas mociones de clarificación por parte de los bonistas europeos y distintas entidades financieras sobre las que se reservó la decisión en la última vista, que tuvo lugar el 22 de julio, así como una moción de los bonistas europeos que pide la reposición de la medida cautelar.

Este jueves, el Bank of New York Mellon (BoNY), que tiene en su cuenta del Banco Central de la República los u$s539 millones que han provocado la calificación de «cese de pagos selectivo» por parte de Stantard & Poor’s, comunicó además a los bonistas que el dinero seguiría ahí hasta que Griesa emitiera una orden al respecto.

En este litigio entre Argentina y los fondos especulativos, liderados por NML Capital y Aurelius Capital, hay una sentencia firme por la cual el país suramericano debe abonar a los litigantes unos 1.500 millones de dólares por sus bonos de deuda adquirida antes de 2001 y no sometida a ninguna quita. Esta cantidad incluye los intereses.

ARVE Error: no id set