Con dos goles del argentino Diego Morales, la Liga de Claudio Borghi venció por 2 a 0 a los de Guede, que no jugaron un buen partido y cerca del final mejoraron el nivel. El resultado fue justo y los de Boedo tendrán la oportunidad de encausar el rumbo el próximo miércoles ante Toluca en el Nuevo Gasómetro.

Debut frustrado de San Lorenzo en Ecuador. La altura de Quito fue el mayor escollo del conjunto de Guede, que padeció nuevamente en defensa y no hizo pie ante los embates de la Liga. El arquero Torrico fue la gran figura de los de Boedo, pero no le alcanzó para parar al argentino Diego Morales en dos jugadas memorables apilando rivales.  Habrá tiempo de revancha para el azulgrana el próximo miércoles cuando reciba al Toluca por la segunda fecha del Grupo 6.

De menor a mayor fue el rendimiento de San Lorenzo en el desarrollo. En la primera mitad la Liga de Quito le robó la tenencia de la pelota, y por lo que demostró en los partidos previos, el equipo de Guede no se siente cómodo con el papel de reparto. Los de Borghi crecieron con las apariciones en ataque del dúo argentino Aleman-Morales e inquietaron a un siempre atento Torrico, el gran artífice de que los de Boedo se vayan al descanso en cero. En ataque poco y nada para el Ciclón, que le costó horrores hilvanar tres pases seguidos de la mitad en adelante y solo se quedó en intenciones.

En el comienzo de la segunda etapa. Liga pegó el primer golpe a los 4’ con una apilada de Morales, que dejó en el camino a Ortigoza, Prósperi-recientemente ingresado por un errático Belluschi- y sacudió un tremendo zurdazo para vulnerar al uno azulgrana. Guede mandó a la cancha a Blandi y Barrientos, y le resultó: San Lorenzo se paró unos metros más adelante, se hizo de la pelota y generó algunas situaciones de peligro ante Domínguez. Mientras tanto, Torrico continuaba agrandando su figura poniéndole el pecho a las contras de los locales.

En tiempo de descuento, jugada calcada de Morales despilfarrando rivales, esta vez por derecha, y mismo resultado: otro golpe de la Liga para sentenciar el 2 a 0 y poner un margen mayor de justicia al marcador.