La ex mujer de Gabriel Anello, escribió una detallada carta sobre las denuncias hechas por violencia verbal y física por el periodista de Radio Mitre quien, hace pocos días, fue galardonado en las distinciones Martín Fierro, por su labor profesiona, premio «supuestamente comprado» a APTRA. Fue escrachado en la puerta del Hilton por diversas organizaciones. El hecho replicó rápidamente en las redes sociales.

Verónica Caro, la ex mujer del periodista radial Gabriel Anello, dio a conocer una carta en donde relata los hechos de violencia que atravesó con su anterior pareja. Su relación con la ex mediática Samanta Farjat y la denuncia de irregularidades en la terna de los premiso Martín Fierro, en donde aquel fue galardonado con el premio al Mejor Programa Deportivo. «Sentí  vergüenza cuando vi que ganó. Sabía que había pagado la terna. El primer Martín Fierro que ganó lo pagó», dijo indignada a APTRA.

A continuación el texto completo:

Mi nombre es Veronica Caro, soy mamá de 2 nenas y visitadora médica. Lamentablemente, en los últimos tiempos muchos me conocen a traves de los medios de comunicación por mi historia personal, una historia que me gustaría no haber vivido nunca, pero de la que debo hacerme cargo.

Son muchas las cosas que pasaron y muchas otras las cosas que se dijeron en medios gráficos, en radio y tele, por eso necesito sentarme y acomodar mis ideas. Y contarles todo en primera persona.

Es una forma de hacer catarsis, pero también es una manera de llegar a miles de mujeres que tal vez estén pasando situaciones similares y no puedan verlo.

Y también es la herramienta que tengo para sacarle la máscara a alguien que tanto me lastimó y me llevó a extremos inimaginables, y que hace poco fue premiado por su trabajo,

Por supuesto, quienes le entregaron la estatuilla se despegaron de la situación y alegaron que el reconocimiento es por su desempeño periodístico y no por su vida personal, pero un ser humano es una sola entidad y desconocer hechos tan aberrantes como los provocados por esta persona, es en algún punto, apoyarlos.

A continuación voy a relatarles algunos hechos sucedidos en los últimos años. No con la intención de desfilar por cada programa de televisión que haya, sino -como dije antes- para que quienes deban hacerlo, tomen cartas en el asunto o lo vean como un ejemplo de lo que no debe suceder nunca más, según sea el caso.

La relación

Mantuvimos una relación durante casi 5 años, de los cuales convivimos dos. En ese período sufrí todo tipo de agresión -física, psíquica, económica y verbal- y luego de 1 año y ocho meses de haber recibido varios golpes me vi obligada a abandonar el hogar cuando en una discusión muy fuerte me empuja y me tira por las escaleras, provocándome la fisura de mi clavícula.

Ese fue un punto de inflexión porque creí que me mataba.

Como hacen todos estos enfermos, después de unos meses regresó pidiendo perdón y al estar sumergida en una relación tóxica -creyendo que iba a cambiar- lo perdoné.

Pero el violento no cambia y los hechos de violencia empezaron a empeorar, no sólo conmigo sino también con mis hijas.

En ese momento había conocido por medio del colegio de mis nenas a la mediática del «Caso Copola» del jarrón, Samanta Farjat con quien comencé a tener una amistad. Se había convertido en mi confidente y compartíamos salidas familiares.

Cabe destacar que yo estaba inmersa en una relación enferma y de la cual no podía salir, con lo cual estaba totalmente vulnerable y alejada de mis verdaderos amigos y familia.

El mes de noviembre del 2013 fue el peor mes de mi vida porque entre tantas cosas, comprobé la traición de quien creí mi amiga, ya que -aunque lo negaban- Samanta se puso en pareja con el hacedor de mis peores pesadillas. Y como si esto no fuera suficiente, un día ambos irrumpieron en mi domicilio, vulnerando la seguridad. Una vez más, sufrí todo tipo de agresión física y verbal frente a mis dos hijas menores, quienes por supuesto rompieron en llanto y entraron en una crisis nerviosa.

En ese momento supe que no había vuelta atrás y decidí asumir el riegos que implicaba hacer la denuncia correspondiente, y sabiendo que la violencia que el ejercía se iba a acrecentar.

También sabía que no se iba a hacer cargo de la parte económica, ya que me usaba de testaferro de varias de sus empresas, de las que luego me enteré que evadían al fisco.

Entonces comencé a recibir amenazas, me extorsionó y me robó una camioneta que era de mi propiedad, cuya restitución ya fue ordenada por un juez.

Amenazas

Una de las situaciones que puedo relatar ocurrió el 26 de noviembre, luego de que el caso tomara alta repercusión pública: llegando a Zona Norte me cruzan un auto, se bajan dos hombre y me increpan verbalmente diciéndome: «Dejate de hablar de Anello y Farjat. Y cortala con la AFIP porque terminás en una zanja y tenes hijas» tras lo cual sufro una feroz golpiza y termino internada en observación de una clínica de Capital. Entonces la Policía Metropolitana me asigna una restricción perimetral y el botón antipánico.

Pero todo esto no fue suficiente y tras vivir esta película de terror, el «señor» Anello comenzó hostigándome, ahora no con golpes sino con falsas denuncias, las cuales me causaron más maltrato del que venía sufriendo de su parte.

Gracias a Dios el 2/6/15 mi abogado -el Dr. Mazzeo- me comunica fui sobreseída de todas estas falsas denuncias.

Ni una menos

El miércoles 3 de junio se realizó la marcha con la consigna #niunamenos a la que por supuesto me sumé. Para mí fue muy movilizante, ya que fue un revivir cada segundo de toda esta pesadilla y tomando conciencia que yo hoy estoy viva para contarlo, mientras que muchas mujeres ya no lo están.

Pero después de creer que la sociedad había tomado conciencia de este flagelo, sufro un nuevo revés al enterarme que ha sido ternado para un premio tan importante como lo es el Martín fierro. Entonces, sintiendo bronca, impotencia, dolor, junto a dos asociaciones que ayudan a víctimas de violencia de género más familiares y amigos, decidimos realizar un escarche en Radio Mitre y en el hotel Hilton el día de la fiesta, porque creemos que, de una u otra forma, quienes decidieron premiarlo, son cómplices de todo esto.

Delitos

En algunas entrevistas me preguntaron si Gabriel pagó alguna vez para tener un premio, y también me preguntaron si sabía algo sobre que Gabriel lavaba dinero. Y no puedo mentir. Solo puedo contar lo que viví y aquello de lo que fui testigo.

Por ejemplo, algunas de las empresas en las que pueden encontrarse irregularidades varias son:

Ingenios Multimedios, CUIT 30-71019061-1;

Il Tatto, CUIT 30-71075380-2;

All Gim, CUIT 30-70971860-2.

Todas abrieron cuentas en la sucursal 024 del Banco Santander.

Y estas tienen cuentas abiertas en los bancos Rio e Itau

Proyectos Audiovisuales Luciérnaga SA CUIT 33-71201618-9

Multimedios Fuerte Pampa CUIT 30-71157074-4

Producciones Pentágono CUIT 30-71148202-0

Producciones y contenidos CUIT 30-71402972-6

Imagine Contenidos CUIT 30-71402977-7

Además hay otras cosas que son comprobables, como que le regaló la «chica del jarrón del caso Copola» un terreno en un barrio cerrado y un auto Audi, pero todo a nombre de su mamá jubilada, María Cristina Sanz.

Hay mucho más, por supuesto, pero ya me parece demasiado. Y en cada palabra escrita, hay demasiado dolor, demasiados recuerdos, demasiada violencia. Pero también hay demasiado coraje, el mismo que me llevó a decir basta y a poder estar entera después de todo.