La CNV (Comisión Nacional de Valores) dispuso la suspensión preventiva de ambos agentes para operar con bonos y acciones debido a incumplimientos detectados durante la última inspección realizada el día de ayer.

Desde el 2014 que la CNV reforzó controles, en el marco de la nueva Ley de Mercado de Capitales, en mano de funcionarios integrantes de las Gerencias de Prevención del Lavado de Dinero y de Agentes y Mercados de la CNV.

En consecuencia del refuerzo,  en su momento comenzó a estar en la mira en el HSBC -que también tuvo problemas con la entidad reguladora- y  a partir del Miércoles pasado, se sumó el grupo Macro.

Según el informe, no se realizaban auditorías en materia de prevención del lavado de dinero y financiamiento del terrorismo, como establece la ley. A lo que se sumó el extraño factor de que desde el primer día hábil del año hasta el 14 de enero pasado, Macro adquirió 8 millones de títulos públicos, pero más llamativa todavía fue la compra que realizó la semana pasada, cuando adquirió 3 millones de bonos de la plaza local.

De esta forma, los ojos de de los inspectores se intensificaron, específicamente al detectar esta irregularidad, en el marco nacional en el que el gobierno intenta contener los tipos de cambio bursátiles y el dólar “blue”.

El informe continúa y detalla que «se verificó que los legajos de los comitentes seleccionados se encontraban incompletos, lo que impidió determinar la situación económica, patrimonial y financiera de los mismos, no pudiendo justificarse el origen de los fondos».

Respecto de Banco Macro «se verificó el incumplimiento de requisitos, condiciones y obligaciones concretas exigidas en el marco del nuevo régimen legal y regulatorio».

La CNV destacó que «las inspecciones se realizaron con el objetivo específico de controlar el cumplimiento de exigencias puntuales operativas».