La selección argentina de rugby ganó su primer partido en el Rugby Championship en el cierre del tercer año por 21-17 sobre los Wallabies en Mendoza luego de comenzar 0-14. Once derrotas y un solo empate tenían en su registro, pero este seguramente fue el primero de muchos triunfos.

Los visitantes, que luego de la victoria de los Springboks a los All Blacks en Johannesburgo por 27-25 ya no podían aspirar al segundo puesto, salieron a esperar a los argentinos, tal vez pensando que eran un equipo que iban a perder en el primer choque y así iban a llegar sus puntos. El comienzo parecía seguir ese pensamiento porque después de dos minutos y medio en donde los Pumas atacaron muy velozmente, Juan Martín Hernández perdió la pelota y Tevita Kuridrani llegó hasta el in-goal.

Bernard Foley no falló en la conversión, y aunque los de Daniel Hourcade tenían el terreno y en menor medida la posesión, Scott Higgingbotham vio el espacio entre los backs y a los 13 minutos, luego de que Foley volviera a sumar, pusieron el 14-0 que demasiado temprano dejó las cosas casi liquidadas.

Rápidamente los locales entraron a los 22m y sin problema acariciaron la línea de gol, pero primero quedaron a los cinco metros y después la pared australiano no les dejó sumar. Encima Nicolás Sánchez a los 23 minutos tuvo una patada corta cuando era importante descontar. Pero a cinco minutos del descanso el octavo Leonardo Senatore consiguió el try por la derecha luego de una gran jugada colectiva en donde en catorce fases tuvieron cuatro oportunidades de entrar a la zona, siempre volviendo a probar con distintas opciones.

El segundo tiempo comenzó con un penal de Sánchez para que la diferencia sea de seis, y mejor aún fue la amarilla al medio scrum Nick Phipps, a lo que le siguió otros tres puntos de Sánchez. Pese a la inferioridad numérica, Kuridriani casi consiguió otro try, pero el TMO dijo que no había apoyado completamente cuando llegó Martín Landajo para molestar. De todas formas Foley sumó tres puntos y dejó el marcador 17-11.

La jugada más importante en los últimos siete años para los Pumas llegó a los 52 minutos, cuando desde un scrum jugaron rápido y Juan Imhoff entró por la derecha, pese al reclamo de un pase forward anterior. La conversión de Sánchez le dio la ventaja de uno a los albicelestes. Después tuvieron que aguantar, ayudados con un poco de suerte porque Foley falló un penal casi desde mitad de cancha y luego otro a 22 metros lo dejó en el palo.

A siete minutos del final el capitán y ala australiano Michael Hooper se fue amonestado por un tacle alto, y el penal que anotó Sánchez obligó a los amarillos a llegar al try para ganar. Los últimos tres minutos se desperdiciaron en un scrum que se derrumbaba; para los argentinos era matar minutos gratis, pero no se podían desconcentrar porque se podía escapar un australiano y todo quedaba en nada. Pero cuando el galés Nigel Owens marcó penal para Argentina, el estadio Malvinas Argentinas festejó como hacía mucho tiempo no lo hacía.

Los Pumas, que en este mismo lugar habían conseguido el empate en 16 con Sudáfrica en la segunda fecha en 2012, finalizaron con siete puntos, cuatro por detrás de los Wallabies. Los neozelandeses, pese a la derrota, habían sido campeones luego de la victoria de la semana pasada en La Plata. Es la quinta victoria en 23 partidos ante este rival, las anteriores en 1997, en 1987 en Vélez, de visitante en 1983 y la primera vez que se habían enfrentado en 1979.