McDonald’s, la mayor red de ventas de hamburguesas del mundo y una de las marcas más famosas del planeta, está en problemas, en agosto, la famosa cadena de los arcos dorados reportó su peor caída en ventas mensuales en más de una década.

Este mes se conoció que la empresa, que según sus estadísticas tiene unos 34.000 restaurantes en 119 países, reportó en el tercer trimestre del año una caída de 3,3% en las ventas a nivel global y en mercados clave como Asia (9,9%), Europa (1,4%) y Estados Unidos (3,3%.)

La situación en su país de origen es particularmente difícil: en su mercado «natural», donde tiene alrededor del 40% de sus establecimientos, las ventas han caído en los últimos cuatro trimestres, la cadena había superado la crisis del 2008 apelando a descuentos y nuevas presentaciones de sus productos, pero ahora que la economía ha mejorado se encuentra que hasta su producto estrella, el Big Mac, ha registrado una caída en las ventas del 6,1%, de acuerdo con los reportes de la compañía.

El presidente de la compañía, Don Thompson, admitió este mes los momentos difíciles y reconoció que «por donde se le mire, nuestro rendimiento fue menor de lo esperado», explicó también que, el rendimiento financiero se vio afectado por una variedad de factores: desde mayores tasas impositivas hasta «eventos inusuales» en Europa y Asia, pasando por un mal desempeño en Estados Unidos.

No es sólo cosa de precios, según una encuesta de julio de este año, realizada por la empresa Consumer Reports, que encontró que las hamburguesas de McDonald’s eran consideradas las peores por los consumidores, que valoraban mejor las de Wendy’s o Burger King, y la competencia menos tradicional, que está llevándose a muchos consumidores a establecimientos orgánicos y saludables, una categoría en la que no tiende a ser incluido McDonald’s, cuya calidad a veces es motivo de debate público.

Muchos estadounidenses, especialmente los jóvenes, están consumiendo en otros locales de comida rápida que consideran que ofrecen comida de mejor calidad, aunque sea a un precio mayor.
Ante esta situación Thompson, el presidente de McDonald’s, anunció que quiere modificar «fundamentalmente» la manera en que hace negocios y prometió «cambios significativos» como simplificar su menú, permitir que los restaurantes ofrezcan más opciones regionales y expandir las posibilidades para que los clientes personalicen su comida.