La docente, investigadora y periodista, Laura Zommer, realizó una excelente reflexión acerca de las desinformaciones que han circulado en las últimas semanas con respecto a la Pandemia del Coronavirus, en el marco de la videoconferencia de la Charla TEDx Río de la Plata.

Junto a su equipo de Chequado.com y de Reverso, con quienes se encargan de la difícil tarea de analizar las informaciones de dudosa procedencia que circulan a través de la web y los medios, tuvieron más trabajo que nunca para hacerle frente a la desinformación en relación a Covid-19. A eso lo llamó “infodemia”, es decir, una epidemia de informaciones falsas.

Conmocionada por lo sucedió, afirma que la situación los desbordó. Es por eso, que hizo un análisis del tipo de contenido que estuvo circulando en estas semanas, los categorizó, y concluye con una serie de recomendaciones para que nadie sea víctima de la desinformación, puesto que, en este caso, una información errónea no solo genera miedo, temor y paraliza a algunas personas en medio de la crisis de salud, sino que también pone en riesgo directamente la vida de esas personas, al recibir supuestas recomendaciones de cómo combatir la enfermedad, síntomas, formas de contagio, etc.

Laura Zommer dice que “la desinformación se aprovecha de la falta de respuestas” y también “de nuestro estado de incertidumbre,” así como “de las emociones exacerbadas”, en medio de esta crisis.

Una acción simple como compartir y darle like a un posteo de Facebook, Twitter o Instragram, o reenviar una cadena de WhatsApp o audios de supuestos especialistas, colabora con el proceso de desinformación. Esta infodemia tiene como principales portadores nuestras acciones en las redes sociales. Si cortamos con las cadenas, si chequeamos lo que leemos ante de compartirlo, si no nos callamos y comentamos a nuestros amigos y contactos que lo que comparten es falso, la infodemia se va a seguir expandiendo.

El tipo de contenido que circuló con respecto al Coronavirus:

“Toda la desinformación que circula en relación al Covid-19 puede meterse en cuatro categorías. Si le contamos al mundo cuáles son esos cuatro ‘cajones’ podemos ayudar juntos a tratar de parar esta avalancha de desinformación”.

LOS CAJONES DE CONTENIDO:

1) TEORÍAS CONSPIRATIVAS SOBRE EL ORIGEN DE LA ENFERMEDAD: Se dice desde que en un acto de espionaje dos científicos chinos se la robaron de Canadá, hasta que fue creada por un laboratorio británico en 2014. Si ustedes ven cualquier contenido que hace referencia a la creación humana del virus, no le presten atención. No hay sustento científico ni evidencia de eso.

2) CONTENIDOS FALSOS Y ENGAÑOSOS DE CÓMO SE CONTAGIA Y EXPARSE EL VIRUS: Una de las desinformaciones que circulaba estaba basada en una lectura errónea de un documento científico, que afirmaba que el virus vive unas horas en el aire. Y llegó a decir a millones de personas y a algunos medios que nos íbamos a contagiar sólo abriendo nuestra ventana. Eso tampoco es así, no hay evidencia de eso.

3) “El tercer cajón de contenidos es el que más atentos nos tiene que poner y más debe preocuparnos. Son aquellos que se vinculan con FALSOS TRATAMIENTOS Y CURAS. Por ejemplo, que para matar el virus alcanza con beber agua con limón, o hacer gárgaras de agua caliente con sal.
O incluso habrán leído por ahí que ya se descubrió la vacuna, que algunos dicen que vino por un suero de Cuba o que la creo un argentino. La ciencia está trabajando a contrarreloj, incluso más rápido que lo habitual. Pero todavía no tiene una respuesta certera.
¿Se imaginan qué pasaría si millones de personas confiadas o seguras con que matan al virus con agua caliente o gárgaras con sal, violan la cuarentena y salgan a la calle? Yo a veces lo pienso, y no puedo dormir por la noche”.

4) LAS FALSAS MEDIDAS: “Se trata de contenidos relacionados a falsas medidas de los gobiernos o alcances distintos a las medidas que están tomando las autoridades. En la Argentina, por ejemplo, el día que el gobierno dispuso la cuarentena, circuló un falso decreto que decía que el aislamiento comenzaba desde las tres de la tarde. Como se imaginan, generó bastante caos”.

Zommer indica que esos son los cuatro cajones con tipos de contenidos que circulan. Si ustedes detectan algún tipo de contenido que se pueda categorizar en algunos de estos cajones, miren si se trata de informaciones basadas en fuentes oficiales. Si no, no lo compartan.

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA FRENAR LA INFODEMIA?

-Si reciben un contenido y no está chequeado, NO LO COMPARTAN. Tenemos que reemplazar el típico “COMPARTO POR LAS DUDAS”, por el “POR LAS DUDAS, NO COMPARTO”. Eso es cuidarnos.

-Si comparten un contenido y se dan cuenta después, porque a todos nos pasa, de que ese contenido es falso, o no era del todo cierto, no se callen. Discúlpense y corríjanse. Eso no es de tontos, es de vivos.

-Si alguien comparte un contenido, y ustedes se dan cuenta de que ese contenido es falso, NO SE CALLEN, aunque les incomode. Corríjanlo, con firmeza y con cariño. Eso también es cuidarnos.

Finalmente, sintetiza: “Quizá, más que nunca, durante la era moderna, no tenemos todas las respuestas que nos gustaría y que necesitamos. Pero tenemos que aprender a convivir y transitar con la incertidumbre. Si nos abalanzamos a la certeza, y la llenamos de basura, solo por no tener la valentía de tolerar nuestra ignorancia, seguro la balanza de la desinformación va ganando”.