Aníbal Fernández tenía estudiado cómo contener a la militancia que hasta hace pocos días respondía de lleno a Florencio Randazzo. Para eso agendó una visita a Chivilcoy, el pago chico del ministro de Transporte. Sin embargo, el jefe de Gabinete nunca imaginó que en la puerta de la municipalidad la iba a estar esperando Gladys Campagnon, la madre de Randazzo.

Formalmente Aníbal fue a ese punto del interior bonaerense para firmar -junto al intendente Darío Speranza- un convenio por el cual Chivilcoy recibirá $2.000.000 para ser destinado al programa Basura 0.

Pero, el jefe de Ministros pensaba contener allí a la estructura de Randazzo y poder ganar adeptos a su candidatura. El problema es que en la puerta de la municipalidad la esperaba la madre de Randazzo. Quizás sea fácil contener a la militancia pero no es tan sencillo una madre herida por ver sufrir a su hijo. “Tengo que hacerle algunas preguntas, ministro”, escuchó el jefe de Gabinete de parte de Gladys en clara alusión al desplazamiento de su hijo de la precandidatura presidencial.

Según relata La Razón de Chivilcoy, Aníbal tomó de las manos a la madre del Ministro y le contestó muy calmado que Randazzo es el único responsable de lo que había pasado y solo a él había que achacarle lo sucedido.

Más tarde, más relajado brindo una conferencia de prensa en la que elogió al Randazzo. “Quiero que su pueblo sepa hay un hombre muy grande en su estatura política, que lo que le tiran, así sea un fierro caliente, lo agarra y no le tiene miedo a nada”, dijo el funcionario.

«Yo sentí que tenía que hablar con él. Lo llamé tres veces esa noche. Mi intención fue bajarlo de la moto. Precisamente fue el término que utilicé: Flaco, bajate de la moto. ¿por qué? Porque yo tenía la cabeza fría. Y se lo decía al amigo. Yo sentía que mi condición de hombre, aún a costa de mis propios intereses porque sino yo hoy no hubiera estado aca (como precandidato a gobernador) si él hubiera dicho que sí al ofrecimiento que había tenido. Yo reconocía que él estaba pasos adelante mío pero se las tenía que decir desde el corazón. Le dije que se enfríe, que vaya a dormir y al otro día diga lo que tenía que decir. Lo demás, está reservado a lo que él quiera contar”.

Más tarde, hizo alusión a su candidatura y aseguró que «soy uno de los tipos que más conoce la Provincia y sé lo que hay que hacer. Yo no voy a hablar de la herencia o que es una papa caliente. No me van a escuchare quejarme. Yo quiero agarrar la Provincia como está y ponerla en el lugar que tiene que estar”.