«Recorrí los estantes buscando ayuda para ciertas investigaciones que el proceso interrumpió y que en la soledad de la isla traté de continuar. Creo que perdemos la inmortalidad porque la resistencia a la muerte no ha evolucionado; sus perfeccionamientos insisten en la primera idea, rudimentaria: retener vivo todo el cuerpo. Sólo habría que buscar la conservación de lo que interesa a la conciencia. Mi alma no ha pasado, aún a la imagen; si no, yo habría muerto, habría dejado de ver a Faustine, para estar con ella en una visión que nadie recogerá»    A. Bioy Casares. La invención de Morel (1940). Fragmento.

Adolfo Bioy Casares nació un día como hoy pero de 1914 en  Buenos Aires. Se inició en la escritura a los once años, cuando le regaló su primera novela a una prima de la que estaba enamorado.

Ya a los catorce escribió su primer cuento fantástico y policial: Vanidad o Una aventura terrorífica y años más tarde,  conoció en casa de Vicoria Ocampo a Jorge Luis Borges con el que fundó la revista Destiempo. Juntos escribieron varios volúmenes de novelas policíacas, mezclados con observaciones irónicas sobre la sociedad argentina y suscritos con diversos seudónimos: H. Bustos Domecq, B. Suárez Lynch, B. Lynch Davis y Gervasio Montenegro. Su principal personaje fue el detective Isidro Parodi.

Formó parte de la revista Sur donde, además de Borges, se reunían las firmas de José Bianco, Oliverio Girondo, Eduardo Mallea y extranjeros como Ortega y Gasset, Octavio Paz, García Lorca, en ese selecto grupo dirigido por Victoria Ocampo, también agregó sus primeras colaboraciones.

En 1940, se casó con Silvina Ocampo, hermana de Victoria, y publicó «La invención de Morel», obra que le valió el Primer Premio Municipal. En 1954 nació su única hija, Marta, y publicó «El sueño de los héroes». Bioy Casares fue distinguido con el Premio Nacional de Literatura en 1970 y el Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores en 1975. Quince años después, en España, , le fue concedido concedido el Premio Cervantes.

Entre sus títulos más destacados están: las novelas La invención de Morel (1940), Plan de evasión(1945), El sueño de los héroes (1954), Diario de la guerra del cerdo (1969), Dormir al sol (1973) y Aventuras de un fotógrafo en La Plata (1985), y los libros de cuentos El perjurio de la nieve(1944), La trama celeste (1948), Historia prodigiosa (1956), Guirnalda con amores (1959),Historias desaforadas (1986) y Una muñeca rusa (1991). Publicó parcialmente sus memorias y el texto de dos filmes coescritos con Borges: Los orilleros y El paraíso de los creyentes (1955).

Adolfo Bioy Casares falleció en Buenos Aires el 8 de marzo de 1999, a los 84 años como producto de problemas de salud causados por avanzada edad.

Un eterno recuerdo para quien integró el parnaso de la literatura argentina y mundial durante años.