La Asamblea General de la ONU adoptó hoy, con el respaldo de 188 de sus 193 miembros, la resolución Necesidad de poner fin a, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba.

Por vigésimo tercera ocasión consecutiva, el principal foro de las Naciones Unidas llama de manera categórica al levantamiento del cerco aplicado por Washington durante más de medio siglo, con afectaciones económicas estimadas en un billón 112 mil 534 millones de dólares y un daño humano incalculable.

En la Asamblea, el documento que pide a la Casa Blanca terminar sus sanciones no fue respaldado por Estados Unidos e Israel, mientras Islas Marshall, Micronesia y Palau se abstuvieron.

La resolución reitera su convocatoria a no promulgar y ejecutar acciones contrarias a la soberanía y la igualdad de los estados, la no interferencia en sus asuntos internos, y la libertad de comercio y navegación; propósitos y principios consagrados en la Carta de la ONU.

Asimismo expresa preocupación por el carácter extraterritorial del bloqueo norteamericano, manifestado en la aplicación de leyes como la Helms-Burton, de 1996.

Las votaciones en la Asamblea sobre la necesidad de poner fin al cerco mantenido por 10 presidentes estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, comenzaron en noviembre de 1992.

Washington ha ignorado el reclamo casi unánime de la comunidad internacional, que en la última década ha apoyado con más de 180 votos las iniciativas presentadas por Cuba.