Considerada la más grande del mundo, es por su infraestructura espejada, el cementerio más grande de pájaros.

El Ivanpah Solar Electric Generating System (ISEGS), situado en California, Estados Unidos, es conocido por ser la planta de mayor tamaño en el mundo, con una capacidad de 392 MW de poder solar que provee energía limpia a 140.000 viviendas en esa ciudad anualmente. Pese a sus efectos positivos, los 350 espejos que la recubren, incineran a 28 mil aves al año en pleno vuelo, según informa el portal I-ambiente.es.

Las estadísticas confirman que muere un ave cada dos minutos ya que se ven atraídas por la luz solar reflejada por los rayos. «La luz y el calor les impide volar, por lo que mueren del impacto con el suelo o si no mueren inmediatamente, son incapaces de seguir volando».

El ISEGS es una estructura compuesta de tres torres que incluyen 40 pisos de calderas, las que emiten vapor a temperaturas cercanas a los 540°C, valores más que suficientes para destruir a cualquier ser vivo.

En febrero pasado, murieron 7 halcones como producto de la actividad de la planta, además de una gran variedad de murciélagos y aves en peligro de extinción.

El costo de la modernidad ataca una vez más al medioambiente.