La tercera nunca más será la vencida

Por tercer año consecutivo, la Selección Argentina perdió una final. En una definición similar a la de la Copa América del 2015, los dirigidos por el Tata Martino cayeron por penales ante su par chileno. Higuaín volvió a fracasar y Messi tuvo el peor castigo posible: falló desde los 12 pasos. 

La tristeza y la desazón parecen no tener fin para una generación de jugadores y jóvenes simpatizantes que todavía no vimos lo que se siente salir campeón con la celeste y blanca. Lo que iba a ser una supuesta revancha ante el rival trasandino, con todo lo que esta rivalidad significa, terminó en una pesadilla muy difícil de olvidar.

Nuevamente, los 120 minutos marcaron que Argentina y Chile debían definir el campeón del continente desde el punto del penal. Una instancia que a veces te sonríe, como en Brasil 2014 ante Holanda, pero que a veces te atraviesa el corazón.

Por segundo año seguido, la lotería de los penales le dijeron que no a un equipo que se está acostumbrando a fallar en los momentos decisivos, algo casi imperdonable y que borra todo lo bueno que se hizo en la previa. Desde debutar con un triunfo ante un rival complicado, hasta vencer al local, por goleada y con una actuación tremenda del mejor del mundo.

También dijo que no el Pipita Higuaín. A su gol errado ante Alemania y el penal fallado ante Chile en 2015 (ante quién tampoco pudo marcar en tiempo cumplido el año pasado) se le suma la tremenda ocasión desaprovechada esta noche en la Copa Centenario. Un jugador que tuvo todas las oportunidades de quedar en la historia de la selección, pero que por falta de precisión quedará en el olvido.

Del árbitro poco se puede decir. Un verdadero desastre de la Conmebol designar al brasileño López, más conocido por sus shows y sus reacciones payasescas que por sus buenas decisiones a la hora de realizar un fallo. Aún así, a pesar de tener este factor en contra, el partido lo perdió el equipo y su director técnico.

Ahora sólo queda el consuelo de esperar dos años más e intentar renovar, en este período, las esperanzas para Rusia 2018. Messi acaba de decir que se terminó la selección para él. Todos sabemos, sin lugar a dudas, que el ciclo está cumplido para otros, pero no para el mejor del mundo.