Así como durante la guerra de Vietnam la fotografía de un fusilamiento a sangre fría a manos de un oficial se volvió mundialmente famosa y sólo hace pocos años se conoció su contexto, lo mismo ha ocurrido recientemente con la imagen de la rendición de una pequeña siria.

Para quienes no la han visto aún, la imagen muestra a un niño en un campamento de refugiados, con expresión de temor y los brazos en alto. La misma fue dada a conocer por Nadia Abu Shaban, una fotoperiodista de Gaza y ya se viralizó a través de las redes sociales de todo el mundo.

La recepción fue contundente: el tweet que la incluía fue retweeteado 11000 veces, recibió 5000 toques de “Me gusta” en Facebook y más de 1600 comentarios como “Estoy llorando”, “Increíblemente triste” u “Otra vez, la humanidad ha fallado”, entre otras muestras de dolor.

En base a esta repercusión, la cadena de noticias BBC decidió rastrear al autor de la fotografía para investigar si ésta era producto de un fraude o de un montaje, versión fuertemente acuñada debido a que la imagen fue lanzada sin crédito y la fotoperiodista desconocía su procedencia.

Finalmente, la cadena dio con el responsable. Osman Sagirli, un fotoperiodista turco que ahora se encuentra trabajando en Tanzania, aseguró haber tomado la fotografía en diciembre de 2014 –y luego haberla publicado- en las inmediaciones de un campo de refugiados en Atmeh, Siria.

Quien aparece en la imagen no es un niño sino una niña de tres años que había llegado al campamento con su madre y dos hermanos. Cuando Sagirli quiso tomar la foto, la pequeña estaba tan asustada que confundió el lente de la cámara con el cañón de un arma y levantó los brazos.