«A los que intentaron atacarme mediáticamente, mi desprecio. Mi gestión la juzgarán mis soldados, mis camaradas y mis amigos», aseguró el exjefe del Ejército, Cesar Milani, en un discurso en el que se lo vio visiblemente emocionado y antes de entregarle el mando al general de división Ricardo Luis Cundom.

El exmilitar, recorrió durante pocos minutos su vida como titular del Ejército. «Busqué recomponer la esencia y la mística del ejército. Estoy orgulloso de conducir a un grupo de 60 mil hombres y mujeres que buscaban el cambio», expresó.

Pero lo más importante sucedió minutos antes de entregarle el mando a Cundom. Milani rompió en llanto al recordar a su familia. «Me propuse fortalecer el orgullo de ser soldado. Este es el Ejército que siempre quise. Gracias a mi esposa Ana y a mis hijas», manifestó, con la voz absolutamente quebrada.