En un informe elaborado por la consultora abeceb.com y difundido en medios periodísticos, las consecuencias de un posible default técnico se notaría directamente en la calle: menos consumo y más inflación.

En este sentido, la consultora que lidera el economista Dante Sica estimó que durante el año en curso habrá una caída de 3,5 por ciento del PBI, la inflación anual será del orden de 41 por ciento y se registrará una retracción del consumo de 3,8 por ciento.

«Las implicancias de entrar en un default incrementarían la restricción externa, alejando la posibilidad de acceder al financiamiento en los mercados voluntarios de deuda y aumentando el riesgo-país», comunicó la consultora abeceb.

En cambio, si el gobierno argentino y los holdouts se ponen de acuerdo y se logra evitar el problema a fin de mes, las proyecciones macroeconómicas podrían ser sustancialmente mejores, con una caída del PBI de 1,5 por ciento, una inflación de 34,5 por ciento para todo el año y una reducción del consumo privado real de 1,8 por ciento.

«Las perspectivas para 2015 con la primera hipótesis (de cesación de pagos) prevén una merma de 0,5% del PBI; una inflación de 24,1% y una retracción del consumo de 0,8 por ciento», expresó abeceb.com en un comunicado.

«En cambio, si se asume un acuerdo, el año próximo exhibiría un crecimiento de 1 por ciento en el PBI; una inflación del 26,4% y una recuperación de 1,2% en el consumo privado real», añadió.