El primer presupuesto completo elaborado por la administración de Mauricio Macri arroja algunas rarezas si se lee en clave política. Luego de muchos años en que los distritos oficialistas se quedaban con la mayor parte de los recursos que el Estado destinaba a obras públicas, el mapa de las cifras de 2018 muestra entre los mayores beneficiados un crisol de colores políticos, algunos lejanos a la Casa Rosada.

El Gobierno tiene previsto destinar el año próximo $ 210.941 millones a gastos de capital, donde se contemplan las obras públicas y todas las inversiones del Estado. Esa cifra representa un 1,7% del producto bruto interno (PBI) previsto.

En términos de dinero por habitante, Tierra del Fuego y Río Negro serán los distritos más favorecidos. Los dos primeros están gobernados por los opositores Rosana Bertone (justicialista de buen diálogo con la Casa Rosada) y Alberto Weretilneck (también peronista), según surge de un análisis que hizo el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) sobre la base del proyecto de presupuesto para el año próximo que el Gobierno envió al Congreso.

“La distribución tiene que ver con la necesidad real de cada provincia, no con un factor político de amigo o enemigo, como tenía el kirchnerismo. Hay proyectos estratégicos que tienen que ver con la infraestructura del país, más allá de quién gobierne”, explicó Paulino Caballero, subsecretario de Relaciones con las Provincias, que funciona en la órbita del Ministerio del Interior, a cargo de Rogelio Frigerio. “Hay muchas provincias favorecidas que son del PJ”, agregó.

Tierra del Fuego recibirá $ 9984 por persona, mientras que Río Negro se llevará $ 9280. En ambos casos están muy por encima de los $ 4741 en promedio que recibirán los 40 millones de argentinos. Algo similar ocurrirá con los pobladores de la ciudad de Buenos Aires, el primer mojón oficialista en la lista de beneficiados con fondos para inversiones del Estado, bajo el mando de Horacio Rodríguez Larreta, que recibirá $ 6889 por habitante.

María Eugenia Vidal, la otra gran espada política de Mauricio Macri, tiene argumentos para reclamarle al Presidente.

Los números muestran que un bonaerense recibirá sólo $ 1807 en inversiones del Estado. El dato es llamativo, dado que eso apenas le alcanza para ubicarse en el penúltimo lugar de la lista, apenas por delante de Córdoba, una provincia en la que Cambiemos suele cosechar muchos votos.

Hasta septiembre pasado, se había utilizado el 80% de los fondos para gastos de capital en el interior.

El mapa de la obra pública muestra cambios sustanciales con respecto a lo que ocurría en el kirchnerismo. Por caso, entre 2003 y 2013 la provincia de Santa Cruz, cuna política de Néstor y de Cristina Kirchner, fue la más beneficiada con las inversiones en rutas (uno de los presupuestos más importantes del Estado, que se canalizan a través de la Dirección Nacional de Vialidad -DNV-), tanto en la medición por habitante como en términos absolutos.