Argentina se quedó con la Liga Mundial en Rosario al golear a Nueva Zelanda por 5-1, obteniendo por primera vez este joven título luego de haber cerrado la ronda semifinal con algunas dudas.

En Valencia habían llegado con facilidad a semifinales pero terminaron cuartas, teniendo que esperar para clasificar a Río 2016. Y durante la primera fase de esta ronda final terminaron últimas con dos caídas seguidas. Pero de ahí en adelante todo fue otra cosa, con triunfo sobre las campeonas mundiales Holanda, venganza de la caída en ronda de grupos ante China y esta goleada con un rendimiento fenomenal.

En el único momento durante el cual las Kiwis dominaron fue en el comienzo del tercer cuarto, cuando ya perdían por los goles de María Granatto (elegida la mejor jugadora joven del torneo con 20 años sumando dos tantos) y Pilar Campoy. Hasta tuvieron chances de empatar, pero la respuesta fue el gol de Carla Dupuy.

Iban once minutos del tercer periodo y no volvieron a hacer fuerza las de negro – que sumaron recién su segunda medalla luego del bronce en el Champions Trophy de Ámsterdam 2011 –, y encima sufrieron el alto nivel de las argentinas que se aprovecharon por intermedio de Noel Barrionuevo y Delfina Merino.

El equipo de Gabriel Minadeo, que había sido cuarto en la primera edición de la Liga Mundial dos años atrás en San Miguel de Tucumán, suma su cuarta medalla en los últimos dos años contando el título en el Champions Trophy de Mendoza, el subcampeonato en el Juego Panamericano de Toronto 2015 y el bronce en el Mundial de La Haya 2014.

El año próximo, además de buscar la primera dorada olímpica (llevan cuatro podios seguidos) tendrán que defender el bicampeonato del Champions Trophy en Londres (jugaron las últimas siete finales, con solo dos caídas).