Una dama que opine de deportes es ante los ojos de los hinchas masculinos una invasora de su espacio, territorio que han cultivado por años, ellos saben de estadística, recuerdan partidos y jugadas con exactitud, además se sienten identificados porque tuvieron un balón entre sus piernas desde muy pequeños y entienden en carne propia qué pasa en la cancha, son los mejores técnicos en sus juegos de video y han comprado las camisetas de sus equipos favoritos… Cualquier cosa que escuchen de una mujer no la sienten veraz de primera mano.

En todos los países patriarcales  a las mujeres en su gran mayoría lo primero que tuvimos de juguete no fue un balón de futbol, fueron las muñecas y todo lo que fuese rosado así que si alguna chica se inclina por deportes como el Fútbol es tachada como machorra que no puede mantener su compostura femenina.

Pero últimamente nos hemos venido encontrando con que ahora las mujeres hablan de fútbol, en los noticieros por ejemplo, el espacio del Deporte era temas de hombres y ahora podemos ver a lindas periodistas deportivas que sacan la cara por nuestro género y es que el  hecho que una mujer se interese por estos temas no solamente tienen que ver con el plano decorativo y farandulero del deleite al ver las pantorrillas de los jugadores.

Como mujeres hemos aprendido que en ese campo de juego se ponen en cuestión las diferentes variables del género humano, con solo ver un partido de fútbol nos damos cuenta que este también es un espacio de emocionesen el cual tenemos cabida, tal como lo describe Quique Wolf en su poema al Fútbol: sin el fútbol, no se sabe a ciencia cierta qué es el amor, el dolor, el placer, el cariño, la solidaridad, la poesía, la humillación, la amistad, el pánico, la soledad, el egoísmo, el arte, la música, la injusticia, el odio y la vida misma.

“Como vas a saber, querido amigo, como vas a saber lo que es la vida si nunca jamás jugaste al fútbol”  reza la última estrofa de ese poema, y es desde ahí que nosotras también aprendemos de la vida… las mujeres también aprendemos del fútbol.

Andrea Imbachi