Ya está definido. Después de las discrepancias de opinión entre los gobiernos de la Nación y de la Ciudad, la Legislatura porteña votó la ley que define el traslado de la estatua de Cristóbal Colón desde la Casa Rosada a la Costanera Norte, para ser instalada definitivamente en el espigón Puerto Argentino, frente a Aeroparque.

El monumento se encontraba, desde junio 2013 y por orden del oficialismo, desmontado detrás de la Casa de Gobierno. La polémica partió cuando, en mayo del año pasado, la Presidenta Cristina Fernández dio a conocer la decisión de quitar la estatua del descubridor de América con la idea de instalar, en su lugar, un monumento a Juana Azurduy, mujer que luchó por la emancipación del Reino de España en el siglo XIX.

“Queremos sacar a Cristóbal Colón para instalar al lado de la Casa Rosada una representación de toda la historia de los argentinos, de toda la sangre derramada…”, declaró en su momento la mandataria. Sin embargo, la iniciativa reivindicativa fue inmediatamente frenada por el Gobierno de la Ciudad, que rechazó el traslado.

La estatua de Colón –de más de diez metros de altura– se encontraba en el lugar desde 1921 y fue una donación de la comunidad italiana en 1904.

Por su parte, el monumento a Azurduy fue un regalo del pueblo de Bolivia (costo de un millón de dólares), mide 15 metros de altura y fue realizada por el artista argentino Andrés Zerneri. “El concepto apunta a mostrar una Juana dinámica, movilizadora y protectora a la vez, tal como me lo pidió Evo Morales”, contó Zerneri en una entrevista.

Ahora queda por confirmar si efectivamente será el homenaje a Juana Azurduy el que se pondrá de pie junto a la Casa Rosada.

Mijaíla Brkovic