El  argentino apenas pudo estar en canchas seis minutos en la derrota de New York ante Detroit 98-95, cuando debió salir con un esguince en el tobillo derecho. El base cordobés no sufrió consecuencia ósea, aunque es probable que no sea tenido en cuenta para el próximo encuentro.

Mala suerte para Pablo Prigioni. Justo cuando estaba tomando minutos necesarios como base suplente de Shane Larkin, debido a la baja de Calderón por un problema en el tobillo, una jugada desafortunada lo obligó a salir cuando apenas había disputado seis minutos en el campo. Además, volvió a ser una noche negra para New York, ya que cayó ante Detroit 98-95 y quedó con récord negativo de 2-3.

Corrían cuatro minutos del segundo cuarto cuando el base argentino encaró entre los gigantes de los Pistons y en el último paso antes de intentar una bandeja, se dobló el tobillo derecho y quedó tendido junto a la línea pintada de fondo. Inmediatamente fue atendido por el cuerpo médico y trasladado a los vestuarios. No hubo más acción en la noche para el cordobés y en los estudios posteriores el resultado fue positivo porque no se descubrió ninguna lesión ósea y  fue catalogada como un severo esguince.

La planilla de Prigioni hasta ese momento había sido escueta: 0 puntos, 1 rebote, 0 asistencias, 1 falta, 0-1 en dobles y 0-1 en triples durante 6 minutos en el campo de juego. No muy diferente fue lo que hizo New York ante Detroit. Carmelo Antonhy tuvo otra noche errática con 13 puntos (5-21 de cancha) y solo estuvieron en partido gracias al aporte de Jasón Smith (17) y Tim Hardaway (20). Para los Pistons, que obtuvieron su primera alegría de la temporada (1-3), brillaron Andre Drummond y Josh Smith, con 23 cada uno, y Greg Monroe, con 22 canastas y 18 rebotes.