Víctor Manzanares, el histórico contador de la familia Kirchner, reveló esta semana que Lázaro Báez fue inquilino del hotel de la familia de la ex presidenta y que los libros contables de la empresa Hotesur fueron borrados con liquid paper por orden de Cristina Fernández.

Manzanares, hoy preso en el Penal de Marcos Paz, declaró en la causa Hotesur SA (firma dueña del hotel Alto Calafate), y allí contó que modificó el acta de la empresa con líquido corrector, pero que nada “fue con un fin malicioso”.

El contador dijo que hizo todo por orden de la ex familia presidencial y se despegó de esos negocios al señalar que fue un mero contador externo.

Manzanares está detenido por el caso Los Sauces (por “entorpecer el accionar judicial” al garantizar ingresos a los Kirchner a espaldas de la Justicia), pero brindó declaración indagatoria frente al juez Julian Ercolini en la causa Hotesur.

Ante el juez contó que dejó de ser el contador de la familia Kirchner “hace aproximadamente 30 días y la documentación que obraba en mi poder la retiró un apoderado de ellos, a raíz de esa desvinculación”, publicó Clarín.

En un tramo de la declaración, el fiscal Gerardo Pollicita le consutó sobre la adulteración de los libros contables de Hotesur. El contador admitió haber introducido cambios en esa documentación, pero por orden de la familia Kirchner. Dijo haber realizado enmiendas con liquid paper pero aseguró que “no obedecieron a ningún error malicioso”, señaló La Nación.

Explicó que luego del fallecimiento de Nestor Kirchner colocó en las actas que concurrían Cristina Fernández, Florencia Kirchner y Máximo Kirchner. Pero posteriormente la sobrina de Cristina, Romina Mercado, le acercó a su tía los libros e “indicó que debía consignarse que concurría a esos actos Máximo Kirchner por sí y en representación de la sucesión de su padre”. Entonces, lo modificó.