La jornada inicial de Champions nos regalaba partidos interesantes como el de Real Madrid, Juventus, Mónaco y hasta Borussia Dortmund. Es por eso que quizás, la vuelta del conjunto rojo al certamen más importante a nivel de clubes no tuvo tanta cobertura como se pensaba.

Además el partido que disputaba ante un rival débil en la teoría, le quitaba brillo a un retorno triunfal después de cinco años fuera. El Ludogorets, de Bulgaria, jugó humilde como se esperaba pero contribuyó a la trama del partido con un poco de suspenso.

A pesar de todos estos pormenores que le quitaban importancia al encuentro, Liverpool pudo ponerse en ventaja a los 82’ con el ansiado gol del refuerzo Mario Balotelli, que convertía por primera vez con la casaca roja. Todo marchaba bien y el partido parecía terminado cuando el Ludogorets aportó un gol de Dani Abalo, un suplente que se vistió de héroe y corrió para anticipar a Mignoletconvertir un golazo en el primer minuto de descuento.

Sin embargo, nunca hay que dar por terminado un partido ante un club tan grande como el Liverpool. En el tercer minuto de descuento, el Anfield Road rugió de felicidad cuando el árbitro sancionó la pena máxima tras un error del arquero serbio, Borjan. Finalmente, Gerrard, el capitán red cambió el penal por gol y logró los tres puntos tan deseados para compartir la ansiada punta con el Real Madrid, que ganó 5-1 al Basel.

En la próxima fecha del grupo B, Liverpool irá a Suiza a medirse con el Basel. Mientras que el Real Madrid viajará  a Bulgaria a enfrentarse con el Ludogorets. Dichos encuentros se llevarán a cabo el 1 de Octubre.

Julián Groppo