Llegó “Apuestas perversas”: ¿qué estás dispuesto a hacer por dinero?


El film de E. L. Katz que estrenó la semana pasada a los cines argentinos – ocho meses más tarde que en su estreno comercial en Estados Unidos (ni que hablar que se presentó en el festival South by Southwest en marzo de 2013) – responde a esa pregunta. Pat Healy y Ethan Embry la responden.

La película – ganadora por el guion de David Chirchillo y Trent Haaga en Málaga, así también como fue premiado el director en Ámsterdam y Chicago – comienza como una comedia de enredos común, una noche que termina de una forma absolutamente distinta a lo imaginado (como puede ser “After Hours” de Martin Scorsese), solo que ésta incluye un elemento muy original: la morbosidad y el despilfarro de dinero de David Koechner (“The anchorman”) y su joven esposa Sara Paxton (“Superhero movie” y “Aquamarine”), que mezclado con la necesidad de plata y la competencia de Healy y Embry, hacen un coctel de una hora y media perfecto tanto para quienes les gusta el gore como la comedia absurda o las historias que sirven de excusa para reflejar algo mucho más profundo (similar a “El día de la expiación”).

Ante la necesidad de dinero de Healy para que no lo desalojen de su departamento donde vive con su esposa y su hijo recién nacido (esto lo muestran directamente, sin ningún tipo de originalidad, desentonando con lo que se ve después), y justo después de sorprenderse con su despido, el protagonista acepta competir para ver quien hace primero cualquier cosa absurda o quien se anima a hacer tal cosa arriesgándose a ser golpeado o mutilado. Todo esto por dinero junto a su antiguo amigo del colegio Embry, con quien no se veía hacía cinco años y está vive resentido al no haber terminado el secundario y por eso mantenerse en un trabajo peligroso y mal pago.

Esto lleva a que vayan ascendiendo lo descabellado que son las pruebas, comenzando con hacer que una chica le dé una cachetada en un bar, pasando por golpear primero a un patovica sabiendo que luego le va a romper la nariz, llegando hasta que uno se corta un dedo y luego se lo come junto con un perro muerto a cambio de cincuenta mil dólares. Llegando hasta el momento más tenso en el final, cuando uno de los personajes está a punto de hacer algo a cambio de un cuarto de millón de dólares, pero se arrepiente a último momento devolviéndole a los espectadores la fe en la humanidad; pero así como la confianza en el hombre subió en picada, cayó desde un rascacielos ante la inesperada decisión final del otro personaje, dejándonos con una pregunta en la cabeza: ¿qué estás dispuesto a hacer por dinero?

Este fue el primer trabajo de Katz como director, aunque en octubre estreno “El ABC de la muerte 2” en Estados Unidos. Como escritor se encargó de varios cortos, pero desde 2011 que no guiona. Chirchillo también es de poca  experiencia al haber escrito su segundo largometraje luego de “616: Paranormal Incident” que él mismo dirigió, y también trabajó en el segundo flim de Katz. Haaga (quien además actuó en 51 películas) es el de mayor rodaje al haber hecho 13 guiones, la mayoría de películas para televisión o historias bizarras como “Bonny & Clyde vs. Drácula” y “El vengador  tóxico 4”.

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