El Banco Central limitó ayer el volumen de moneda extranjera que pueden tener los bancos en el país a un 20% de su patrimonio computable, desde el 30% previo, en momentos de alta presión sobre la moneda local y un rígido control de cambios.

Lo hizo mediante la comunicación A 5627, que redujo la posición global neta de moneda extranjera (o sea, la cantidad de activos en dólares) de los bancos.

Según los operadores, la medida apunta a incrementar la cantidad de dólares en circulación en la Argentina, ante la sostenida debilidad del peso en momentos de una alta inflación, una economía en recesión y una elevada incertidumbre ante el nuevo default que enfrenta el país.